Las acciones del presidente Donald Trump en el Caribe acercan a EE.UU. a "otra guerra costosa" sin la autorización constitucional del Congreso, denunció el líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer. Esto ocurre mientras Washington mantiene un despliegue militar sin precedentes en aguas del Caribe e intensifica su ofensiva multifacética contra Venezuela, cuyo Gobierno ha calificado estas acciones como un "acto de agresión inmoral" contra la soberanía regional.
"Las acciones imprudentes del presidente Trump hacia Venezuela están empujando a Estados Unidos cada vez más cerca de otra costosa guerra en el extranjero. Según nuestra Constitución, el Congreso tiene la facultad exclusiva de declarar la guerra, no el presidente, y el Congreso no ha autorizado el uso de la fuerza militar contra Venezuela", escribió Schumer en X.
El senador enfatizó que "los estadounidenses están cansados de las guerras exteriores interminables que cuestan las vidas de innumerables miembros del servicio estadounidense y trasfieren recursos valiosos", añadiendo que "esta no es una política de 'Estados Unidos primero'". Concluyó con un enfático llamado a la unidad bipartidista en el Congreso "para devolver el poder de declarar la guerra al pueblo".
El Gobierno del presidente Nicolás Maduro ha denunciado con consistencia la escalada agresiva de Washington, que incluye el despliegue de buques de guerra en aguas cercanas, la imposición de sanciones económicas asfixiantes y amenazas explícitas de uso de la fuerza con supuestos fines antidrogas, como parte de una estrategia de "cambio de régimen" destinada a apoderarse de las vastas reservas petroleras del país.
Cronología de agresiones de EE.UU.
- Desde el pasado mes de agosto, EE.UU. ha desplegado frente a las costas de Venezuela buques de guerra, un submarino, aviones de combate y tropas, bajo el pretexto de luchar contra el narcotráfico.
- Como parte de estas operaciones se han realizado bombardeos contra presuntas embarcaciones de narcotraficantes, con un saldo de decenas de personas muertas y sin pruebas de que realmente traficaran con estupefacientes.
- Paralelamente, Washington acusó a Maduro, sin pruebas ni sustento, de liderar un supuesto cártel del narcotráfico. En este contexto, la fiscal general de EE.UU., Pam Bondi, duplicó la recompensa por información que conduzca a su arresto.
- A mediados de octubre, Trump admitió haber autorizado a la CIA a realizar operaciones encubiertas en territorio venezolano.
- Este sábado, la Administración estadounidense ha escalado aún más su agresión contra Venezuela, anunciando el cierre total del espacio aéreo sobre y alrededor del país caribeño. Esta medida extrema, que afecta el espacio aéreo soberano de Venezuela, ha generado un inmediato y fuerte rechazo internacional.
Postura de Caracas
Nicolás Maduro ha explicado en repetidas ocasiones que las agresiones de EE.UU. contra Venezuela buscan "cambiar el régimen" en el país y apropiarse de su "inmensa riqueza petrolera". Desde el Gobierno venezolano han calificado las acciones de Trump como un "acto de agresión inmoral que equivale a una amenaza contra la soberanía y seguridad de nuestra Patria, del Caribe y el norte de Suramérica".
Frente a las acusaciones estadounidenses, las autoridades venezolanas han articulado una respuesta unificada que rechaza el marco de confrontación bilateral y denuncia que se trata de una campaña de agresión multilateral. Maduro calificó las acciones de Washington como una campaña de desprestigio contra su Administración para "justificar cualquier cosa" contra la nación bolivariana. Afirmó que esta estrategia busca manchar la imagen de Venezuela y su revolución como pretexto para las agresiones, algo que "han hecho muchas veces".
Condena internacional
Rusia, el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos y los Gobiernos de Colombia, México y Brasil han condenado las acciones estadounidenses. Expertos califican los ataques a embarcaciones que ha llevado a cabo EE.UU. como "ejecuciones sumarias" que violan el derecho internacional.
Por su parte, Nicaragua expresó el sábado su "plena y permanente solidaridad" con Venezuela tras el anuncio de Trump de cerrar el espacio aéreo del país. Anteriormente, las declaraciones del presidente estadounidense también fueron condenadas por Cuba, Irán y la ALBA.



