El presidente estadounidense, Donald Trump, se jactó este martes de haber lanzado un ataque militar contra Venezuela, pese a que la agresión, contraria al derecho internacional, dejó más de un centenar de víctimas fatales, así como daños en infraestructura clave, amén de que concluyó con el secuestro del mandatario venezolano, Nicolás Maduro.
"Ni siquiera en Venezuela estuvo tan mal […]. Estamos trabajando con el pueblo venezolano. Fue increíble, una situación increíble, pero lo logramos. Impecable", declaró el dignatario en una alocución pública, en la que comparó la operación militar sobre la nación suramericana con el asesinato del general iraní Qassem Soleimani, ordenada por él mismo durante su primer mandato.
En adenda, se refirió a los beneficios económicos que, en su decir, obtendrá EE.UU. a partir de la venta de crudo venezolano, al que aludió como que si se tratara de una propiedad de Washington.
TRUMP: "We're gonna be great for Venezuela, great for our country. We're taking in millions and millions of barrels of oil." pic.twitter.com/pljGpL4Iao
— Breaking911 (@Breaking911) January 13, 2026
"Como dije, millones y millones de barriles de petróleo, y ahora llegan inicialmente a diario, 50 millones, con un valor de más de 5.000 millones de dólares. Eso en un solo día. Piénsenlo: los barcos más grandes del mundo pueden transportar un millón de barriles. Los barcos más grandes del mundo transportan un millón. Tenemos 50 millones de barriles", aseguró.
A este respecto, se definió asimismo como "el mayor fan de Venezuela" y aseveró que su gestión trabaja con las autoridades locales para componer lo que calificó como "un desastre". "Con esteroides estamos recuperando a Venezuela", apuntó.
Pretendido control
Trump y otros altos cargos de su Gobierno se han atribuido el control unilateral de la industria petrolera venezolana durante tiempo "indefinido", tras aseverar que solo Washington autorizará las ventas de crudo procedentes del país suramericano.
También han declarado que las autoridades venezolanas les han suministrado gran cantidad de petróleo, al tiempo que insisten en amenazar con recurrir nuevamente al uso de la fuerza, si no consiguen los objetivos que han impuesto.
A contrapelo de las aseveraciones de Trump y otros altos cargos de EE.UU., la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) informó que está en marcha una negociación con la Casa Blanca para la "venta de volúmenes de crudo en el marco de las relaciones comerciales que existen entre ambos países", en estricta observancia de los "criterios de legalidad, transparencia y beneficio" para las dos partes.
"Nosotros aquí tenemos una postura muy clara: que Venezuela está abierta a relaciones energéticas donde todas las partes estén beneficiadas, donde la cooperación económica este muy bien determinada en contratos comerciales", dijo, por su lado, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.
Agresión de EE.UU. y secuestro de Maduro
Bajo el pretexto de la lucha contra el narcoterrorismo, EE.UU. lanzó una agresión militar masiva en territorio venezolano, el pasado 3 de enero, que afectó a Caracas y los estados Miranda, Aragua y La Guaira. La operación concluyó con el secuestro de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Caracas calificó las acciones de Washington como una "gravísima agresión militar" y advirtió que el objetivo de los ataques "no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la nación".
El mandatario venezolano y la primera dama fueron trasladados al país norteamericano y actualmente se encuentran recluidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, en Nueva York.
Maduro se declaró inocente en su primera audiencia ante la Justicia de EE.UU., en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, donde fue acusado de narcoterrorismo.
La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, juró como presidenta encargada del país suramericano.
Muchos países del mundo, entre ellos Rusia, instaron a liberar a Maduro y a su esposa. Moscú repudió el ataque y señaló que Venezuela debe tener el derecho de decidir su destino sin ningún tipo de intervención desde el exterior.


