Integrantes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) cumplirán funciones de seguridad durante los próximos Juegos Olímpicos de Invierno, que se desarrollarán del 6 al 22 de febrero en Milán-Cortina d'Ampezzo, Italia. Según trascendió, estarán destinados al cuidado del vicepresidente de EE.UU., J.D. Vance, y del secretario de Estado, Marco Rubio, cuya presencia está prevista en la ceremonia de apertura.
En una declaración enviada a AFP, el ICE detalló que sus agentes servirán de "apoyo al Servicio de Seguridad Diplomática del Departamento de Estado de EE.UU. y al país anfitrión para evaluar y mitigar los riesgos de las organizaciones criminales transnacionales". Aclararon también que "todas las operaciones de seguridad se mantienen bajo la autoridad italiana".
"Obviamente, el ICE no realiza operaciones de aplicación de la ley migratoria en países extranjeros", agrega el texto.
Según sostuvo este lunes el presidente de la región de Lombardía, Attilio Fontana, los agentes estadounidenses estarán enfocados en la seguridad de Vance y Rubio. "Será únicamente una medida defensiva, pero estoy convencido de que no ocurrirá nada", expresó.
Repudio local
Autoridades locales hicieron público su rechazo a la presencia del ICE durante los Juegos Olímpicos invernales. Así, el alcalde de Milán, Giuseppe Sala, afirmó que los agentes "no son bienvenidos".
"Esta es una milicia que mata. Está claro que no son bienvenidos en Milán, no hay duda de ello. ¿No podemos decirle que no a [Donald] Trump por una vez?", se preguntó. Además, aseguró que los agentes del ICE "no están alineados" con su "manera democrática de gestionar la seguridad".
El ministro del Interior de Italia, Matteo Piantedosi, había asegurado el lunes que el ICE no iba a operar en el país. "El orden y la seguridad pública en el territorio italiano los garantiza el Estado italiano", dijo y agregó que se generó una "polémica basada en nada". Además, señaló que las "metodologías" empleadas por el ICE no coinciden con el "bagaje profesional y cultural en la gestión del orden y la seguridad" de Italia.
Caos en Minesota
La polémica en torno a la actuación del ICE se intensificó en EE.UU. a partir del 7 de enero, cuando un agente asesinó a la estadounidense Renee Nicole Good, de 37 años, durante un operativo en Mineápolis. Desde entonces se profundizaron las manifestaciones, lo que derivó en otra muerte, la de Alex Jeffrey Pretti, el último sábado, durante una redada para localizar a un inmigrante indocumentado.
En respuesta a este segundo caso, el gobernador de Minesota, Tim Walz, anunció el despliegue de la Guardia Nacional en Mineápolis. Por su parte, Trump reveló este lunes que habló con Watz, con quien dijo que están "en la misma sintonía", e indicó que enviaría a Minesota para supervisar los operativos a Tom Homan, conocido como el 'zar de la frontera', a quien definió como un hombre "duro, pero justo".
En tanto, el alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, comentó que también mantuvo una conversación telefónica con el presidente y advirtió que algunos agentes federales dejarían la ciudad este martes.
Pese a estos acercamientos, desde la Casa Blanca volvieron a criticar a los "agitadores de izquierda" que hacen campaña contra el ICE, comparándola con la fuerza policial nazi de la Gestapo. La secretaria de prensa, Karoline Leavitt, afirmó que esa "retórica" es "despreciable y vergonzosa", a la vez que la culpó por "provocar una escalada de tensiones en Mineápolis y en otros lugares del país".



