En medio del desplazamiento de fuerzas estadounidenses a Oriente Medio y las persistentes tensiones entre Washington e Irán, el alcalde de Teherán, la capital iraní, Alireza Zakani, declaró este sábado que su país no quiere que se desate una guerra con EE.UU., pero puntualizó que, si se desatara, están totalmente preparados.
"Si Dios quiere, no habrá guerra, porque nadie quiere la guerra, pero estamos totalmente preparados", declaró el alto funcionario iraní en un evento público, citado por medios locales. En este contexto, explicó que "las medidas adoptadas a nivel nacional en el ámbito de la gestión de crisis han brindado la oportunidad de intensificar esta preparación".
Además, Zakani enfatizó que varios organismos del país persa, entre ellos el ayuntamiento de la capital, los servicios de emergencia y la Media Luna Roja están dispuestos para afrontar las condiciones de un conflicto. "No deseamos la guerra, pero si estallara, el enemigo sería sin duda derrotado", subrayó.
- Las acciones hostiles de EE.UU. hacia Irán se agudizaron a primeros de enero, cuando el presidente norteamericano, Donald Trump, amenazó con intervenir militarmente en el territorio del país, con la excusa de la violencia registrada durante las recientes protestas en el país persa. Aunque poco después las manifestaciones fueron controladas, retomó las amenazas, esta vez apelando a otros motivos y volviendo a las exigencias relacionadas con los programas nuclear y de misiles.
- EE.UU. ya tiene desplegado cerca del país persa el portaviones USS Abraham Lincoln, acompañado de su grupo de combate.
- Trump declaró el miércoles que "al igual que con Venezuela", la flota "está lista, dispuesta y capacitada para cumplir rápidamente su misión, con rapidez y violencia si es necesario". No obstante, se mostró confiado en que Teherán se siente "rápidamente" a la mesa de negociaciones para llegar a "un acuerdo justo, equitativo y sin armas nucleares".
- Por su parte, Teherán ha advertido que cualquier acción militar en su contra "se considerará el inicio de una guerra", al tiempo que afirmó que sus Fuerzas Armadas "están preparadas, con el dedo en el gatillo, para responder de forma inmediata y contundente a cualquier agresión". Sin embargo, expresó su disposición a mantener un "diálogo basado en el respeto y los intereses mutuos".


