Las dos bases militares de EE.UU. en España, en Rota y en Morón de la Frontera, se encuentran en el centro de la polémica tras el inicio de la agresión estadounidense e israelí sobre Irán y la oposición del Gobierno español a que esas instalaciones sean utilizadas en el conflicto desatado el pasado 28 de febrero.
El presidente de EE.UU., Donald Trump, reaccionó duramente a la postura española, llegando a amenazar con cortar todo comercio y tratos con el país europeo, mientras que desde las fuerzas de la izquierda han llegado de nuevo peticiones que exigen el cierre de esas bases y la salida de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
La negativa de Madrid provocó que el Pentágono retirase 11 aviones cisterna KC-135 desplegados en las bases españolas para suministrar combustible en el aire a sus cazas de combate, dejando en el aire el futuro de estas instalaciones.
¿Qué son las bases de Rota y Morón?
Las bases de Rota y Morón se establecieron inicialmente en 1953 tras los acuerdos de Madrid entre EE.UU. y el régimen del dictador Francisco Franco. Sin embargo, su operativa se rige por un tratado posterior, que data de 1988, ya en democracia, suscrito entre el presidente estadounidense Donald Reagan y el español Felipe González.

Se trata de dos plazas estratégicas para la potencia americana en el flanco sur de Europa. Morón, en la provincia española de Sevilla, es, además, un punto permanente de una fuerza de reacción, con medios aéreos de apoyo, para África. Tiene una amplia historia en las últimas décadas; en la Guerra del Golfo de 1991 albergó bombarderos B-52 y en la de Kosovo fue la mayor base de cisternas, al igual que lo fue en Libia.
Por su parte, Rota tiene una inmensa importancia geoestratégica. Ubicada en la provincia de Cádiz, es la escala obligada de los buques de guerra estadounidense a su entrada y salida en el Mediterráneo, algo que solo permite su calado e instalaciones.
Allí están desplegados permanentemente buques de guerra de EE.UU., que se elevaron de cuatro a seis tras un acuerdo alcanzado por ambos países en 2023. Son modernos destructores especializados en el escudo contra misiles de la OTAN, preparados para detectar y destruir misiles intercontinentales.

Además alberga buques españoles y es la sede de la Flotilla de Aeronaves de la Armada española y del Centro de Evaluación para el Combate. Es la base más grande de España y una de las mayores de Europa, y acoge a 9.000 personas, el 40 % de nacionalidad estadounidense, de los que 3.000 son militares. Su actividad genera alrededor de 450 millones de euros al año (el 60 % aportado por España) a través, sobre todo, de contratos de mantenimiento y auxiliares.
Morón y Rota acogían un importante número de aviones cisterna estadounidenses, importantes para los bombardeos en Irán porque abastecen a los cazas durante el vuelo, que ahora se han desplazado a otras bases europeas.
¿Quién tiene la soberanía?
Según el artículo 24 del convenio de 1988, España tiene la plena soberanía y control sobre el territorio y el espacio aéreo de las bases. Es decir, España tiene la última palabra sobre unas instalaciones que, además, están amparadas por la OTAN, donde las decisiones funcionan por consenso.

Así, EE.UU. tiene derechos de uso pero el control soberano corresponde a España. De ese modo, el país norteamericano no puede utilizar las bases para una operación ofensiva concreta sin el permiso español, debido a que el convenio firmado entre ambos países no permite a EE.UU. utilizarlas para participar en conflictos no avalados internacionalmente. Ese tipo de decisión solo le corresponde a España.
Así, la legalidad contradice las afirmaciones de Trump del martes, en las que sostenía que puede ordenar a sus fuerzas en Europa el uso de Rota y Morón si quiere.
Llamados al cierre
La polémica se azuzó a nivel interno el lunes, cuando los partidos Izquierda Unida (integrada en Sumar, miembro de la coalición de Gobierno junto al Partido Socialista Obrero Español) y Podemos, volvieron a poner sobre la mesa la histórica exigencia del cierre de las bases de Morón y Rota y la salida de la OTAN, entre fuertes críticas al ataque desatado sobre Irán sin aval del derecho internacional.
"La presencia de las bases de EE.UU. en nuestro país es un peligro para nuestra seguridad y nuestra soberanía nacional", afirmó la secretaria de Organización de IU, Eva García Sempere, poco antes de que el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, asegurara que las bases no se iban a utilizar en ningún tipo de apoyo en la operación contra el país persa.
Desde la formación izquierdista se exigió además la ruptura de relaciones con Israel, la anulación del acuerdo de asociación de la Unión Europea con ese país y la salida de la Alianza Atlántica, que debería llevar aparejada la salida de las tropas estadounidenses de Rota y Morón.
- Israel y Estados Unidos lanzaron en la madrugada del sábado 28 de febrero un ataque conjunto contra Irán, con el objetivo declarado de "eliminar las amenazas" de la República Islámica.
- Los bombardeos se cobraron la vida del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, y de varios altos cargos militares del país.
- En respuesta, Teherán lanzó varias oleadas de misiles balísticos hacia Israel, así como contra bases estadounidenses situadas en países de Oriente Medio. También llevó a cabo ataques contra instalaciones militares británicas en Chipre.
MINUTO A MINUTO: Trump cierra la puerta para negociar con Irán mientras el conflicto impacta en los mercados de energía.


