La región del golfo Pérsico, "que en su día era estable y próspera, se hunde vertiginosamente en un abismo de caos e incertidumbre", mientras "las consecuencias económicas de la aventura emprendida por Washington y Tel Aviv se sienten cada vez con mayor intensidad mucho más allá de la zona del conflicto, de hecho, a escala mundial", ha declarado este lunes el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia.
Según Moscú, la "agresión estadounidense-israelí" ha dejado "cientos y miles" de víctimas, ha causado daños irreparables a infraestructuras civiles y ha paralizado la navegación por el estrecho de Ormuz, una de las rutas clave para la economía mundial.
La Cancillería rusa calificó el ataque estadounidense-israelí a Irán como "no provocado", atribuyéndole el inicio de "un ciclo sin precedentes de violencia" en Oriente Medio, cuyo final "no se vislumbra".
Al mismo tiempo, denunció que, en lugar de buscar la desescalada y el regreso a las negociaciones, se están lanzando golpes "cada vez más mortíferos y destructivos", y reiteró su llamado a un cese inmediato de las hostilidades, al fin de los ataques contra objetivos civiles y al tránsito de la situación hacia una vía político-diplomática, ofreciendo la mediación de Rusia para un arreglo "a largo plazo y sostenible".
Trump arremete contra la OTAN sobre Irán, mientras intenta resolver la crisis energética: MINUTO A MINUTO


