Fuentes relacionadas con las fuerzas militares iraníes aseguran que el bombardeo contra el mayor yacimiento de gas de Irán, el South Pars, por parte de EE.UU. e Israel este miércoles no quedará sin respuesta y Teherán apuntará a infraestructuras enemigas, informa Fars.
Según la agencia, sus fuentes calificaron el ataque como un crimen de guerra, tras el cual Irán apuntará a infraestructuras del enemigo "que hasta ahora se creían seguras".
Asimismo, desde Teherán advierten "esa acción insensata" de la Casa Blanca afectará a sus cálculos económicos. "Los mercados energéticos sin duda enfrentarán un nuevo choque y estas llamas quitarán la estabilidad a los regímenes que apoyan al enemigo en la región", señalan.
En este sentido, subrayaron que, con el bombardeo, "el péndulo de la guerra ha girado hacia una 'guerra económica total'". "Desde esta noche, las líneas rojas han cambiado. Si el enemigo pensaba que con estos ataques podría aumentar la presión sobre Irán para que cediera, ha cometido un error fatal en sus cálculos", enfatizaron.
Previamente, Irán había advertido que, en caso de una ofensiva contra sus instalaciones energéticas, toda la infraestructura energética que abastece a Estados Unidos e Israel en la región sería un objetivo legítimo para sus ataques de represalia.
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