La portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, exigió intensificar la presión sobre el régimen de Kiev para que ponga fin a los ataques "imprudentes" contra instalaciones energéticas tras los bombardeos a la infraestructura de los gasoductos TurkStream y Blue Stream en los últimos días.
"Es importante aumentar la presión sobre el régimen de Kiev y animarlo a que cese los ataques imprudentes que amenazan las rutas energéticas internacionales", enfatizó este viernes la vocera, advirtiendo sobre las serias consecuencias que podrían tener esta clase de ataques sobre la seguridad energética.
Las consecuencias de los ataques de Kiev a la seguridad energética
"Una consecuencia directa de la actividad terrorista de Kiev podría ser un grave perjuicio para la seguridad energética regional, lo que amenaza con desestabilizar aún más el mercado energético mundial", explicó.
Además, explicó que con estos ataques el régimen ucraniano espera "no solo socavar la posición de Rusia como proveedor y transportista fiable de recursos energéticos, sino también mantener la crisis ucraniana en el centro de la atención internacional", en particular en medio del conflicto en Oriente Medio.
No obstante, Zajárova manifestó la disposición de Moscú a seguir colaborando con sus "socios interesados en el funcionamiento seguro y fiable de la infraestructura energética y logística internacional existente, que garantiza el suministro de hidrocarburos rusos".
"Terror individual y masivo"
El mes pasado, el presidente Vladímir Putin declaró que Kiev no pudo vencer a Moscú en el frente y por eso optó por el terrorismo. "Al no lograr infligir una derrota estratégica a Rusia en el campo de batalla, el enemigo recurre al terror individual y masivo. Esto incluye bombardeos de ciudades, sabotajes de infraestructuras e intentos de asesinato de funcionarios gubernamentales y militares", dijo.
El jefe de Estado afirmó que el año pasado, el número de delitos relacionados con el terrorismo aumentó y la mayoría de ellos son, sin duda, obra de las agencias de inteligencia ucranianas.
Ataques contra los gasoductos
- Gazprom denunció este jueves que entre el 17 y el 19 de marzo se lanzaron 26 drones contra sus estaciones de compresión de Rússkaya, Kazachya y Beregováya, infraestructura crítica que garantiza la exportación de gas a través de TurkStream y Blue Stream. La ofensiva fue repelida y se evitó la destrucción de las instalaciones.
- Blue Stream, de 1.213 kilómetros de longitud, es el primer gasoducto directo entre Rusia y Turquía a través del mar Negro. Tiene tres secciones principales: una de 373 kilómetros en Rusia; una de 396 kilómetros en el fondo del mar Negro (algunas a profundidades de hasta 2 kilómetros); y otra de 444 kilómetros en Turquía. Los suministros comerciales de gas natural ruso a Turquía a través de esta vía comenzaron en febrero de 2003.
- TurkStream es un gasoducto que comienza en la costa rusa y se extiende por más de 930 kilómetros a través del mar Negro, desembocando en la región turca de Tracia. Esta infraestructura, compuesta por dos líneas paralelas en alta mar, garantiza un suministro energético fiable tanto para Turquía como para el sureste de Europa. Puede operar a profundidades de hasta 2.200 metros y tiene una capacidad de transporte anual de 31.500 millones de metros cúbicos. El gasoducto fue inaugurado en enero de 2020 y se ha convertido en la única ruta de suministro continuo de combustible ruso al mercado europeo tras el sabotaje a los Nord Stream.
¿Qué es el TurkStream y por qué es tan importante?


