Ecuador escala las tensiones con Colombia con nueva medida drástica

El presidente colombiano, Gustavo Petro, calificó como "preso político" al exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas.

El Gobierno de Ecuador anunció este jueves un alza en el arancel —denominado "tasa de seguridad"— impuesto a las mercancías colombianas, que desde el venidero primero de mayo pasará de 50 % a 100 %, en razón de lo que Quito valora como ausencia de medidas "concretas y efectivas" para resguardar la seguridad en la frontera común.

"Tras constatar la falta de implementación de medidas concretas y efectivas en materia de seguridad fronteriza por parte de Colombia, el Ecuador se ve en la obligación de adoptar acciones soberanas. En ese marco, a partir del 1 de mayo, se dispone el incremento de la tasa de seguridad a las importaciones provenientes de Colombia, pasando del 50 % al 100 %", se lee en un comunicado difundido por el Ministerio de Producción, Comercio Exterior e Inversiones ecuatoriano.

De acuerdo con la entidad, la decisión se soporta en "criterios de seguridad nacional" y con ella se pretende "reforzar la corresponsabilidad en una tarea que debe asumirse de manera conjunta para enfrentar la presencia del narcotráfico en la frontera".

"Para el Ecuador, la seguridad, así como la lucha contra la corrupción y el narcotráfico, son una prioridad innegociable. Esta medida reafirma el compromiso del país de proteger a sus ciudadanos y resguardar la integridad de su territorio", concluye el documento.

Fricciones sin cesar

En la víspera, Ecuador llamó a consultas a su embajador en Bogotá, Arturo Félix Wong, luego de que el presidente colombiano, Gustavo Petro, asegurara que el exvicepresidente Jorge Glas —quien también tiene ciudadanía de Colombia—, es un "preso político" del Gobierno de Daniel Noboa, denunciara que se encuentra en condiciones de reclusión deplorables y sugiriera que podría estar siendo víctima de un delito de lesa humanidad.

Además, Quito interpuso una nota de protesta por las declaraciones del mandatario del país vecino, al estimar que formuló acusaciones "falsas" que "vulneran la soberanía" ecuatoriana y "solo contribuyen a deteriorar el estado de las relaciones diplomáticas".

Tras el 'impasse', la canciller ecuatoriana, Gabriela Sommerfeld, anunció la suspensión de las mesas técnicas de diálogo que se instalarían la semana próxima para abordar integralmente la relación bilateral, "hasta encontrar el ambiente propicio" y "la buena voluntad de dos países de continuar con un diálogo que muestre respeto de ambas naciones". Sommerfeld aclaró que no se trata de una cancelación, sino de una posposición, y aseguró que su despacho continuará trabajando en pos de la rehabilitación de los nexos binacionales.

Previamente, con la facilitación de la Comunidad Andina de Naciones, los dos países suramericanos intentaron entablar conversaciones en Lima para rebajar las tensiones, pero el encuentro se canceló sin que se ofrecieran explicaciones sobre el motivo.

Entonces se especuló que las acusaciones de Petro sobre el lanzamiento de una bomba sobre una zona fronteriza desde territorio ecuatoriano, que Noboa negó, sirvieron como detonante para la suspensión del encuentro, en el que se debatirían, en primera instancia, la seguridad en la frontera y la guerra arancelaria.

Una investigación conjunta determinó que, si bien era cierto que el proyectil alcanzó suelo colombiano, ello se produjo a consecuencia de un rebote involuntario. En aquel momento, las partes acordaron dar por superado el incidente y avanzar en las agendas comunes.