El Gobierno chino ha autorizado a las principales refinerías estatales a recurrir a las reservas comerciales de petróleo, en medio del ajuste energético global provocado por seis semanas de guerra en Oriente Medio, recoge Bloomberg, que cita fuentes familiarizadas con el asunto.
La medida incluye a las refinerías China Petrochemical Corp. (Sinopec) y China National Petroleum Corp., que podrán usar las existencias comerciales almacenadas en sus propias plantas de procesamiento o en instalaciones de depósito.
Aunque no se ha detallado la cantidad de crudo que adquirirán las empresas, analistas de Energy Aspects estiman que las autoridades chinas podrían permitir el uso de alrededor de un millón de barriles diarios entre abril y junio, mientras que FGE NexantECA calcula que un volumen similar podría extraerse ya este mes de las existencias comerciales y operativas.
Estas reservas comerciales del gigante asiático, que importa crudo a razón de unos 11 millones de barriles diarios, forman parte de un amplio sistema de almacenamiento diseñado para gestionar episodios de perturbación del suministro, pero son independientes de la reserva estratégica de petróleo, que, por ahora, permanece intacta.
El medio señala que, según estimaciones citadas por medios especializados, Pekín habría acumulado cerca de 1.400 millones de barriles entre todos sus niveles de reservas, tras meses de intensa acumulación.