La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés), una entidad adscrita al Departamento del Tesoro de EE.UU., publicó este martes dos nuevas licencias que alivian parcialmente las sanciones financieras impuestas desde hace cerca de una década a Venezuela.
En la primera de ellas, se autoriza al Estado venezolano a entablar negociaciones comerciales con terceros, de cara a la firma de "contratos contingentes" que, no obstante, estarán sujetos al visto bueno de Washington.
"A efectos de esta licencia general, el término 'contratos contingentes' incluye contratos pendientes de ejecución, facturas pro forma pendientes de ejecución, acuerdos de principio, ofertas pendientes de ejecución susceptibles de aceptación, como licitaciones o propuestas en respuesta a concursos públicos, memorandos de entendimiento vinculantes o cualquier otro acuerdo similar", detalla el texto.
Además, de conformidad con lo contemplado en el régimen general de sanciones aún vigente, la autorización excluye todas las operaciones no autorizadas que involucren a la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), a sus subsidiarias o a empresas mixtas en las que la petrolera venezolana figure como principal accionista, así como las relativas al pago de bonos o deudas.
Esa licencia proscribe asimismo el pago por medio de canjes de deuda, oro, criptomonedas o monedas digitales emitidas a nombre del Gobierno de Venezuela y prohíbe explícitamente la celebración de contratos con entidades públicas o privadas de China, Corea del Norte, Cuba, Irán y Rusia.
¿Comenzó el desbloqueo financiero?
La otra licencia general, numerada como 57, autoriza "transacciones de servicios financieros que involucren a determinados bancos venezolanos y personas físicas del Gobierno de Venezuela".
La lista incluye al Banco Central de Venezuela (BCV), además de otras instituciones financieras propiedad del Estado venezolano como el Banco de Venezuela, el Banco del Tesoro y el Banco Digital de los Trabajadores.
La medida es particularmente relevante, toda vez que eventualmente permitirá que la banca venezolana reciba ingresos en divisas y gestione sus contratos comerciales con agentes extranjeros a través de la plataforma SWIFT, sin necesidad de intermediarios en terceros países.
Desde 2017, tanto las autoridades como los ciudadanos del país bolivariano han enfrentado dificultades para realizar operaciones en el sistema financiero internacional, en razón del arreciamiento de las sanciones estadounidenses y el sobrecumplimiento de los particulares de esas restricciones. La situación se agravó particularmente en 2019, cuando la OFAC sancionó directamente al BCV.
A ese respecto, si bien la autorización no permite la apertura de nuevas cuentas bancarias, sí contempla, entre otros asuntos el mantenimiento, la operación o el cierre de las ya existentes; transferencias, cobros, depósitos, gestión de garantías y seguros, retiros de efectivo, transacciones con cheques, operaciones con tarjetas prepago, de débito y en cajeros automáticos, billeteras en divisas y pagos de salarios y pensiones en moneda extranjera.
Nuevos contratos con Chevron
En la víspera, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, encabezó la firma de nuevos contratos con la trasnacional Chevron, que tienen como objetivo aumentar la producción de crudo en el país suramericano a partir de las posibilidades que ofrece la recién reformada ley orgánica de hidrocarburos.
En el acto participaron representantes de la compañía en Venezuela y en América del Sur, así como el subsecretario de Hidrocarburos y Energía Geotérmica de EE.UU., Kyle Haustveit, y la embajadora estadounidense en Caracas, Laura Dogu.
En ese contexto, el representante de la empresa en Venezuela, Javier La Rosa, aludió a "la gran colaboración" entre los gobiernos venezolano y estadounidense. En su decir, ese hecho ha permitido que Chevron concentre "la mayor producción del país", por medio de las tres empresas mixtas que ha conformado junto a PDVSA.
De su lado, si bien Rodríguez ha apostado por rehabilitar la relación con la Casa Blanca por medio de la diplomacia y el diálogo, también ha exigido reiteradamente el fin del bloqueo y las sanciones contra su país, al considerar que son el motivo central del desplome del Estado de bienestar que se alcanzó durante la gestión del expresidente Hugo Chávez (1999-2013) y de las dificultades económicas padecidas durante la última década.