El Gobierno de Irlanda prevé cancelar en el plazo de un año todos los contratos de alojamiento para refugiados ucranianos y ofrecerles una ayuda "generosa" para que regresen a casa, informa The Times.
Según el ministro de Estado para Migración, Colm Brophy, las autoridades seguirán adelante con la rescisión de los contratos aún vigentes que permiten alojar en el país a unos 16.000 ciudadanos de Ucrania.
"Eso es lo que realmente queremos terminar. [...] Van a tener que marcharse, porque vamos a poner fin a los contratos", afirmó Brophy.
La política de retorno prevé apoyo financiero para los solicitantes de asilo ucranianos para volver a su país de origen: hasta 2.500 euros (más de 2.900 dólares) por persona y hasta 10.000 euros (casi 11.800 dólares) por familia.
Dinero de los contribuyentes
El ministro calificó esta oferta de "generosa" y recordó que Irlanda también actuó con generosidad al acoger a los ucranianos en 2022 y ofrecer a hogares de todo el país un pago inicial de 400 euros mensuales por darles alojamiento, cantidad que después fue elevada y que actualmente se sitúa en 600 euros al mes.
De acuerdo con el medio, desde julio de 2022 hasta marzo de este año se han abonado más de 438 millones de euros a casi 28.000 anfitriones en el marco de este programa.
En este sentido, Brophy destacó que "es dinero de los contribuyentes lo que está financiando esto" y defendió la necesidad de reducir primero y eliminar después el pago de reconocimiento por alojamiento, así como de retirar el alojamiento proporcionado directamente por el Estado.
"Creo que si una comunidad o una persona puede mantenerse por sí misma, no veo por qué nosotros, como contribuyentes, deberíamos estar pagando millones y millones y millones. Eso no se está haciendo en otros países europeos", concluyó el ministro.