Alemania enfrenta nuevas presiones por su abastecimiento de combustible en plena volatilidad energética generada por la guerra contra Irán. Por un lado, Rusia dejará de transportar crudo kazajo hacia el país por el oleoducto Druzhba a partir del 1 de mayo, lo que supone un golpe para la refinería PCK Schwedt, clave para el suministro alemán. En paralelo, medios locales informan de preocupaciones en el sector aéreo por un posible déficit de queroseno desde finales de mayo si continúan las disrupciones en las rutas de suministro.
El vice primer ministro ruso Alexánder Novak anunció este miércoles que el tránsito de petróleo de Kazajistán hacia Alemania a través del Druzhba se detendrá a partir del 1 de mayo, explicando que se decidió redirigir los volúmenes a otras rutas logísticas disponibles por motivos vinculados a las "posibilidades técnicas" actuales.
En la misma línea, explicó que ya se recibieron las notificaciones correspondientes y que el Ministerio de Energía y la empresa Transneft están trabajando en el asunto, mientras que la semana pasada se celebraron las negociaciones necesarias con la parte kazaja al respecto. En paralelo, el ministro de Energía de Kazajistán, Erlan Akkenzhenov, afirmó que el tránsito se reanudará en cuanto se resuelva la cuestión de la posibilidad técnica.
Después de que Berlín rechazara el petróleo ruso, Kazajistán ha estado suministrando crudo al país germano desde 2023 por la rama norte del oleoducto Druzhba, que atraviesa Rusia, Bielorrusia y Polonia.
Las entregas kazajas fueron en aumento con el tiempo. La primera carga se envió en febrero de 2023, año en que se entregaron 993.000 toneladas; en 2024, 1,5 millones de toneladas; en 2025 crecieron a 2,1 millones (unos 43.000 barriles diarios), frente a un plan de 1,5 millones; y para 2026 se esperaba un aumento hasta 2,5 millones de toneladas. En el primer trimestre de 2026 fueron 730.000 toneladas, recoge Reuters. La agencia destaca que la refinería de Schwedt depende de Kazajistán para el 17 % de su crudo y que la instalación abastece la mayor parte del combustible de la capital alemana.
Estimaciones contradictorias e incertidumbre
No obstante, desde el Ministerio de Economía alemán declararon que la seguridad de suministro no está en peligro y aseguraron que se utilizarán las opciones existentes para garantizar la seguridad del suministro. La ministra, Katherina Reiche, señaló rutas alternativas, que incluyen entregas a través de los puertos de Gdansk y Rostock, admitiendo al mismo tiempo que no podía comentar sobre un posible desabastecimiento en Berlín. La Agencia Federal de Redes, que ejerce como fiduciario de las actividades de Rosneft Germany, advirtió que podrían producirse efectos regionales en los precios.
En cuanto a las rutas alternativas a través de Polonia, Bild menciona al puerto de Gdansk y el oleoducto de Pomerania, por el que ya fluyen hasta 150.000 barriles diarios hacia la refinería, frente a la capacidad previa del Druzhba de 240.000 barriles diarios. El medio apunta que Polonia había sido reticente, entre otros motivos por la participación de Rosneft en Schwedt, pese a que Alemania administra la instalación mediante una tutela estatal desde 2022.
El medio señala además la incertidumbre sobre si la refinería podrá sostener un nivel de utilización rentable si cae el suministro: sin el crudo de Druzhba, la carga podría bajar por debajo del 60 %, un nivel descrito como insuficiente para operar de forma económica.
En paralelo, expertos advierten sobre problemas de la sustitución del crudo. Así, Frank Umbach considera "cuestionable cuán rápido se puede reemplazar el petróleo kazajo" y planteó dudas sobre la preparación, mientras que Andreas Löschel comparó el momento con la crisis del gas de 2022 e instó a que "se examinen rápidamente alternativas" y, a medio plazo, se avance hacia "rutas robustas y diversificadas".
Desde Berlín, sin embargo, el Gobierno insistió en mensajes tranquilizadores: el portavoz del Ministerio de Economía indicó que Schwedt puede mantener su producción "al nivel" actual aunque falte el crudo kazajo.
Falta de queroseno y riesgo para la aviación
A estas tensiones se suman las del mercado del combustible aéreo. Der Spiegel informa que, a pocas semanas de los populares fines de semana y del verano, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) advirtió que desde finales de mayo podrían cancelarse vuelos en Europa si falta queroseno, un riesgo que también ve la Agencia Internacional de la Energía si continúan las interrupciones de suministro desde Oriente Medio.
Recientemente, la aerolínea alemana Lufthansa eliminó 20.000 vuelos de corta distancia hasta octubre para ahorrar combustible, lo que equivale a aproximadamente 40.000 toneladas métricas de combustible, cuyo precio se ha duplicado desde el inicio de la guerra en Oriente Medio.
Según Der Spiegel, Alemania consume alrededor de nueve millones de toneladas de queroseno al año, pero en tiempos recientes produjo 4,8 millones de toneladas, con una parte que se exportó. Si bien la ministra Reiche sostuvo que, gracias a una "estructura de refinerías diversificada", Alemania tiene "una gran ventaja" frente a otros, el país depende más de las importaciones extranjeras de queroseno que de las de gasolina, diésel o gasóleo para calefacción. La Unión Europea de por sí es "considerablemente" dependiente de las importaciones, en especial desde Oriente Medio y Asia, y recientemente Estados Unidos ha cubierto parcialmente parte del suministro, según asociaciones citadas por el medio.
Sobre la posibilidad de que las refinerías alemanas ajusten su producción hacia más queroseno, Der Spiegel cita límites técnicos. "Pero eso tiene límites y no se hace de un día para otro", dijo el consultor Steffen Bukold. Según Thomas Puls, del Instituto Económico Alemán, una adaptación es posible "en cierta medida", pero la flexibilidad está "fuertemente limitada".
Al mismo tiempo, no solamente el sector de la aviación solicita un plan de crisis a nivel europeo, también las gasolineras independientes advierten de una posible escasez de combustible en torno al 1 de mayo.
"La mayor crisis energética"
Este lunes, la ministra de Economía declaró que el suministro de queroseno está garantizado en Alemania y no existe escasez. "Sin embargo, el mercado está ajustado, lo que se refleja en el nivel de precios", admitió Reiche. En este contexto, la Asociación Alemana de Almacenamiento de Petróleo (EBV) ha acopiado alrededor de un millón de toneladas de queroseno. Un portavoz indicó que estas reservas podrían utilizarse aún más si fuera necesario y dijo que estos volúmenes durarían seis semanas, incluso si no se produjera más queroseno a nivel nacional.
Al mismo tiempo, el director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Fatih Birol, advirtió que Europa podría tener "quizá unas seis semanas" de combustible de aviación disponible si continúa el bloqueo vinculado a la guerra contra Irán, describiendo la situación como "la mayor crisis energética que hemos enfrentado".
"Habrá precios más altos de gasolina, precios más altos de gas, precios altos de electricidad", auguró. "Los países que sufrirán más no serán aquellos cuya voz se oye mucho. Serán principalmente los países en desarrollo. Países más pobres en Asia, en África y en América Latina", afirmó, y sentenció: "Ningún país, ningún país es inmune a esta crisis".
En conjunto, los tres frentes —el crudo por el Druzhba, la falta de abastecimiento para la refinería de Schwedt y el mercado de queroseno— colocan el foco en la capacidad de Alemania y Europa para sostener rutas alternativas y gestionar inventarios en un contexto de disrupciones prolongadas y una crisis energética cada vez más creciente.