El 7 de abril, EE.UU. e Irán pactaron una tregua de dos semanas y acordaron reabrir el estrecho de Ormuz, por donde circula alrededor del 20 % del petróleo y el gas que se comercializa en el mundo.
El 13 de abril, Washington impuso un bloqueo naval en el golfo de Omán contra los puertos iraníes, y lo amplió tres días después a los buques iraníes en alta mar que trasportaran mercancías de posible utilidad en el conflicto. La medida tiene como objetivo presionar a Teherán para un acuerdo de paz, según explicó el presidente de EE.UU., Donald Trump.

El bloqueo llevó a que Irán reanudara el control sobre el estrecho de Ormuz para impedir el paso de los buques comerciales vinculados con EE.UU. e Israel. Aunque Washington extendió la tregua este martes, el bloqueo naval a los buques iraníes continuó.
De esta manera, el tránsito de combustibles desde el golfo Pérsico quedó paralizado por un doble bloqueo, que sigue perjudicando los mercados mundiales porque hace subir los precios.
El estrecho de Ormuz, la verdadera arma de Irán
Irán incauta barcos, mientras cae el secretario de la Armada de EE.UU. en pleno bloqueo naval: MINUTO A MINUTO

