Mientras los combates continúan en diversos frentes de la zona de la operación militar especial, las unidades rusas avanzan en varios sectores y recurren cada vez más a los modernos sistemas de combate diseñados específicamente para los operativos en las urbes y áreas fortificadas.
En el terreno destaca el vehículo de combate Terminator, diseñado para escoltar y proteger a los tanques y capaz de hacer frente a múltiples amenazas al mismo tiempo.
"Las principales funciones del vehículo de apoyo a los tanques son combatir vehículos blindados ligeros, infantería y objetivos que vuelan a baja altura", explicó Alexánder Básov, comandante de Terminator.
En el interior, la tripulación trabaja con modernos sistemas de observación que permiten actuar en cualquier condición. Su manejo también incluye entrenamientos constantes que se asemejan al máximo a las condiciones de combate.
En medio de los combates que aún continúan, estos vehículos siguen desempeñando su función, adaptándose a las características de la guerra moderna, donde el resultado no solo depende de la potencia de fuego, sino también de la rapidez en la detección de objetivos y de la precisión frente a múltiples amenazas.
"Es un vehículo de máximo nivel tecnológico, me encanta trabajar con él. Tengo una mira especial con visión nocturna y cámara térmica", señaló Nikita Vasilkin, operador de Terminator.
Por su parte, el comandante de la unidad, Alexánder Petrin, afirmó que las fuerzas rusas tienen "una gran ventaja" en la zona de la operación militar especial. "Hay un campo de entrenamiento donde cada día podemos mejorar y perfeccionar las habilidades", dijo.

