Uno de los principales temas de conversación entre el inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, y el presidente chino, Xi Jinping, durante la visita del mandatario estadounidense a Pekín, prevista para mediados de mayo, será la compra de petróleo iraní por parte de China, declaró el miércoles el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, a Bloomberg.
Según dijo, Trump podría intentar convencer a China de que deje de comprar ese petróleo. "No queremos que esto descarrile la relación en general, ni ningún acuerdo que pueda surgir de nuestra reunión en Pekín", dijo Greer. "Pero sin duda es algo que podría ocurrir", agregó.
El conflicto entre Estados Unidos e Irán, iniciado por la Administración del presidente Donald Trump, ha sido explicado por muchos analistas como una maniobra estratégica para ejercer presión sobre Pekín con un bloqueo naval en el estrecho de Ormuz. Sin embargo, algunos destacan que el gigante asiático, al contrario, se beneficiará de las acciones de EE.UU.
Según afirman, si bien el conflicto genera una fuerte presión económica sobre China, debido a la interrupción del suministro de crudo, también le permite redefinir su papel geopolítico en Oriente Medio.
Además, mientras EE.UU. critica las compras de petróleo iraní por Pekín, el Ministerio de Comercio de China prohibió el sábado pasado reconocer y cumplir las sanciones estadounidenses impuestas contra sus cinco mayores empresas petroquímicas bajo el pretexto de sus presuntas transacciones con Irán.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó por su parte esta semana que prefiere mantener una relación cooperativa con China antes que entrar en una confrontación. "Creo que es mejor llevarse bien con China que pelear con China", dijo, agregando que en Pekín "sienten lo mismo". Al mismo tiempo, Washington ha instado a China a utilizar la diplomacia con su mayor socio comercial en Oriente Medio para abrir el estrecho de Ormuz al transporte marítimo internacional.