El ministro de Economía de Argentina, Luis Caputo, intentó este viernes desmarcar la causa por presunto enriquecimiento ilícito que involucra al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, de cualquier impacto financiero.
"Lo de Manuel no tiene ningún efecto en eso", afirmó en una conferencia de prensa en la Casa Rosada, que compartió con el propio Adorni y la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva.
Caputo relató que la situación hizo reír a un inversor durante una reunión en el exterior. "Uno de los inversores, literalmente, se rio en confianza […], diciendo 'qué les pasa en Argentina, que creen realmente que yo voy a decidir una inversión en función de si el jefe de Gabinete tiene una diferencia de una almohadilla de no sé qué'", contó.
Según Caputo, lo que condiciona al indicador es el llamado 'riesgo kuka' y no la controversia en torno al funcionario. "El riesgo país no baja por el riesgo kuka, porque el mercado percibe que aunque haya una probabilidad baja, si bien es baja, el escenario que eso pase es literalmente el infierno", explicó.
Por otro lado, el ministro sostuvo que en el Gobierno del presidente Javier Milei se están "empezando a graduar de país más serio" y que la economía no debería moverse por "algún tema político", al tiempo que insistió en que el mercado descuenta principalmente el riesgo electoral y un eventual giro de rumbo, más que los escándalos individuales dentro del Gobierno.
Los escándalos
El ministro coordinador comenzó a estar en el centro de la polémica debido a unos viajes que realizó con su familia, entre ellos un vuelo privado a Punta del Este (Uruguay). La presencia de su esposa, Bettina Angeletti, entre quienes viajaron en el avión presidencial a Nueva York durante una gira oficial también alimentó la controversia.
Paralelamente, surgieron sospechas sobre su patrimonio a partir de la adquisición de propiedades y refacciones pagadas en efectivo y sin factura. Así lo declararon el hijo de una de las jubiladas que le vendieron un departamento, quien dijo que acordó "de palabra" un pago de 65.000 dólares por arreglos, y un arquitecto que afirmó que por la remodelación de una casa de Adorni en un 'country' recibió 245.000 dólares.


