"¿Dónde está el arrepentimiento?": Bielorrusia condena a Berlín por vetar a sus diplomáticos en actos conmemorativos

"En esa guerra perdimos casi un tercio de nuestra población [...] Es una vergüenza", denunció el viceministro de Exteriores del país, Ígor Sekreta.

El viceministro de Relaciones Exteriores de Bielorrusia, Ígor Sekreta, ha formulado graves acusaciones contra Alemania en una entrevista concedida al periódico Berliner Zeitung este sábado, al criticar la exclusión de diplomáticos bielorrusos de los actos conmemorativos por el fin de la Segunda Guerra Mundial.

"Nuestro país celebra el 9 de mayo el Día de la Victoria en la Gran Guerra Patria. En esa guerra perdimos casi un tercio de nuestra población, unos tres millones de personas. Fue un genocidio cometido por la Alemania hitleriana y sus cómplices contra nuestro pueblo. Si nuestros padres y abuelos no hubieran sobrevivido a esa guerra, nosotros, los bielorrusos que vivimos hoy, no existiríamos", declaró Sekreta.

"Los intentos de las autoridades alemanas y de los responsables de los monumentos conmemorativos, que ya llevan varios años, de excluir a los diplomáticos bielorrusos de los actos de liberación del fascismo suscitan una profunda incomprensión e indignación. Es una vergüenza", añadió.

Hipocresía y falsificaciones de Berlín

El viceministro criticó la postura oficial alemana de evitar una supuesta "instrumentalización política" de la memoria, tachándola de hipócrita. "La parte alemana hace exactamente eso, vinculando artificialmente el aniversario de la Segunda Guerra Mundial con la situación actual", afirmó. Según el diplomático, "estas prácticas discriminatorias son absolutamente inaceptables" y causan un daño irreparable a los esfuerzos de reconciliación entre ambos pueblos. "No necesitamos invitaciones ni permisos para honrar la memoria de los millones de prisioneros inocentes de los campos de concentración alemanes, los niños asesinados, los ancianos y las mujeres, que fueron sometidos a experimentos inhumanos, quemados en hornos y gaseados", subrayó.

Sekreta denunció, además, la paradoja de que, mientras Berlín dificulta el homenaje a los caídos bielorrusos, "no hay ningún problema en invertir miles de millones en el rearme y el despliegue de tropas en las fronteras" bielorrusas. "¿Dónde está el arrepentimiento?", preguntó. El diplomático alertó de que "el acto de suprimir la memoria y falsificar la historia conduce a la glorificación del nacionalsocialismo".

El diplomático bielorruso expresó el deseo de construir un futuro conjunto. "Creo firmemente que la memoria de la tragedia de la Segunda Guerra Mundial debería unirnos a los alemanes y no separarnos". Defendió la preservación del pasado heroico de Bielorrusia y de todos los pueblos de la antigua Unión Soviética como un "deber central del Estado", recordando que la República Socialista Soviética de Bielorrusia sufrió una ocupación con 578 campos de la concentración y más de 70 guetos.