El presidente chino, Xi Jinping, y su homólogo estadounidense, Donald Trump, han asistido este jueves a un banquete de Estado, celebrado en el marco de la visita del inquilino de la Casa Blanca a Pekín, que tiene lugar del 13 al 15 de mayo.
"Nuestros dos países deben ser socios, no rivales"
Al inaugurar el evento, el líder del gigante asiático calificó la visita del mandatario estadounidense de "histórica" y subrayó que los pueblos de China y EE.UU. son "dos grandes pueblos". "Lograr la gran revitalización de la nación china y hacer que EE.UU. vuelva a ser grande pueden ir de la mano. Podemos ayudarnos mutuamente a tener éxito y a promover el bienestar del mundo entero", enfatizó.
Xi recordó que hace 55 años, bajo la presidencia de Richard Nixon, en las relaciones de Pekín y Washington "se abrió la puerta que había permanecido congelada durante más de 20 años, marcando un hito en las relaciones internacionales contemporáneas" y, las dos naciones "han escrito muchos capítulos de amistad basados en la apertura y la cooperación mutuas".
Ante la situación actual, el presidente chino indicó que tanto él como su par norteamericano son plenamente conscientes de las expectativas de sus naciones y de la comunidad internacional, han mantenido múltiples reuniones y llamadas telefónicas, y han logrado que las relaciones entre Pekín y Washington se mantengan generalmente estables. "Ambos creemos que la relación entre China y Estados Unidos es la relación bilateral más importante del mundo. Debemos hacer que funcione y nunca ponerla en peligro", subrayó.
Respecto a las negociaciones de esta jornada, Xi apuntó que se mantuvo "un profundo intercambio de ideas" sobre las relaciones bilaterales y "la dinámica internacional y regional". "Tanto China como Estados Unidos se benefician de la cooperación y pierden con la confrontación. Nuestros dos países deben ser socios, no rivales", continuó. "Al reflexionar sobre la trayectoria de las relaciones entre China y Estados Unidos, la clave para que esta relación avance con solidez reside en si podemos lograr el respeto mutuo, la coexistencia pacífica y la cooperación mutuamente beneficiosa", reafirmó.
"Juntos podemos crear un futuro de mayor prosperidad"
Por su parte, Trump agradeció a su par chino, a quien calificó de "amigo", una "bienvenida magnífica", subrayando que para él es un gran honor. "Tuvimos conversaciones y reuniones sumamente positivas y productivas hoy con la delegación china. Y esta noche es otra valiosa oportunidad para conversar entre amigos sobre algunos de los temas que tratamos hoy", indicó.
Al señalar que la relación entre los pueblos estadounidense y chino se remonta a la fundación de del país norteamericano, el mandatario manifestó que ambas naciones tienen mucho en común. "Valoramos el trabajo duro. Valoramos el coraje y el logro. Amamos a nuestras familias y amamos a nuestros países", explicó.
En ese contexto, se hizo eco a las palabras de Xi, enfatizando que, juntos, Washington y Pekín tienen "la oportunidad de aprovechar estos valores para crear un futuro de mayor prosperidad, cooperación, felicidad y paz para nuestros hijos". "Esta región y el mundo son un mundo especial con nosotros dos unidos", añadió.
Además, Trump invitó a su par chino y la primera dama a visitarle en la Casa Blanca el 24 de septiembre. "Esperamos su visita con ilusión", concluyó.
Un programa completo
Xi dio esta misma jornada una grandiosa bienvenida a su par norteamericano, tras la cual los mandatarios celebraron una reunión bilateral de más de dos horas, en la que se abordaron los grandes retos internacionales y regionales. "Los jefes de Estado de ambos países intercambiaron opiniones sobre cuestiones internacionales y regionales de gran importancia, como la situación en Oriente Medio, la crisis de Ucrania y la península de Corea", indicó la Cancillería del gigante asiático.
Además, el presidente chino se reunió con la delegación de altos ejecutivos de las principales corporaciones tecnológicas y financieras del mundo que acompaña a Trump. La comitiva está integrada por figuras clave de la economía global, como Elon Musk (Tesla), Tim Cook (Apple), Jensen Huang (Nvidia) y Kelly Ortberg (Boeing). A la importante cita también asisten altos representantes de gigantes de la industria y las finanzas, entre ellos BlackRock, Visa, Mastercard, Goldman Sachs y Citigroup.
Después de las conversaciones, los presidentes visitaron el Templo del Cielo de Pekín, un símbolo icónico del gigante asiático. "Un lugar magnífico. Increíble. China es preciosa", declaró Trump a los periodistas mientras posaba junto a Xi frente a la obra maestra arquitectónica.