La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores ruso, María Zajárova, ha condenado la presión de EE.UU. sobre Cuba y ha confirmado la total solidaridad de Moscú con La Habana.
"Cuba sigue sometida a una brutal presión económica por parte de Estados Unidos", denunció la vocera durante una rueda de prensa. Según manifestó, las restricciones impuestas a principios de mayo de este año a las compañías que cooperan con ella constituyen otro objetivo primordial de EE.UU.: el estrangulamiento económico de la isla.
"Los intentos de la Administración de la Casa Blanca por estrechar el cerco de sanciones contra Cuba, junto con su prolongado bloqueo comercial, económico, financiero, humanitario y, más recientemente, de combustible y energía, son un reflejo directo de la intolerancia de Washington hacia cualquier disidencia, una encarnación cínica de una Doctrina Monroe revivida", dijo Zajárova.
"¿Dónde están los derechos humanos? ¿Dónde está el respeto a la humanidad? ¿Dónde está la libertad de opinión, la libertad de expresión? ¿Dónde está todo eso? ¿Existen siquiera los entendimientos básicos [...] de que no todo está permitido y de que hay un orden público que limita esta misma ilegalidad?", preguntó.
"Confiamos en que el heroico pueblo cubano, que ha demostrado repetidamente su devoción por los ideales de libertad, independencia y justicia social, y que ha mostrado una resiliencia y valentía asombrosas ante los desafíos externos, mantendrá su unidad y fortaleza", aseveró la diplomática.
"Reafirmamos nuestra plena solidaridad con Cuba y condenamos enérgicamente cualquier intento de injerencia flagrante en los asuntos internos de un Estado soberano, la intimidación y el uso de medidas restrictivas ilegales, amenazas y chantaje"; concluyó.
- EE.UU. mantiene el bloqueo económico y comercial contra Cuba desde hace más de seis décadas. El embargo, que afecta gravemente a la economía del país, fue ahora reforzado con numerosas medidas coercitivas y unilaterales por parte de la Casa Blanca.
- El 29 de enero, el presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que declara una "emergencia nacional" ante la supuesta "amenaza inusual y extraordinaria" que, según Washington, representaría Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región.
- El texto acusa sin pruebas al Gobierno cubano de alinearse con "numerosos países hostiles", de acoger a "grupos terroristas transnacionales" y de supuestamente permitir el despliegue en la isla de "sofisticadas capacidades militares y de inteligencia" de Rusia y de China.
- Sobre esas bases infundadas, se anunció la imposición de aranceles a los países que vendan petróleo a la nación antillana, a lo que se suman amenazas de represalias contra aquellos que actúen contra la orden ejecutiva de la Casa Blanca.
- La semana antepasada, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, avisó que planeaban imponer nuevas sanciones contra Cuba y el lunes se concretó con medidas coercitivas a varios funcionarios del Gabinete de Díaz-Canel.
- Además, la Justicia de EE.UU. acusó este miércoles al expresidente de Cuba, Raúl Castro, y a otras cinco personas de presuntamente haber causado la muerte de cuatro personas, incluidos tres ciudadanos estadounidenses, en el contexto del derribo de dos aeronaves, en 1996. Desde entonces, La Habana ha afirmado que los aviones incursionaron ilegalmente en su espacio aéreo y que actuó conforme a derecho.
- El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, rechazó la imputación a Castro, al considerar que "se trata de una acción política, sin ningún basamento jurídico, que solo busca engrosar el expediente que fabrican para justificar el desatino de una agresión militar a Cuba".