"¡Sánchez, dimisión ya!": unos 40.000 manifestantes marchan en Madrid contra el presidente del Gobierno español

Durante la Marcha por la Dignidad, tres personas fueron detenidas y siete policías resultaron heridos, informó la Delegación del Gobierno.

Miles de manifestantes marcharon este sábado por el centro de Madrid para expresar su descontento con el Gobierno "corrupto y traidor" de Pedro Sánchez y exigir la celebración elecciones generales anticipadasinforman medios locales. La Delegación del Gobierno estimó que se congregaron unas 40.000 personas.

Loa manifestantes, que portaban banderas de España y pancartas con lemas como "Disolución de la mafia socialista", coreaban cánticos contra Sánchez, pidiendo su "dimisión ya".

La Marcha por la Dignidad, convocada por Sociedad Civil Española, contó con el apoyo del Partido Popular y de Vox, y estaba prevista antes de que esta semana se imputara al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero por tráfico de influencias y otros delitos.

La Delegación informó que tres personas fueron detenidas y siete policías heridos.

Momentos de tensión con la Policía

Los manifestantes partieron de la plaza de Colón y completaron el recorrido en el arco de Moncloa casi dos horas después. Un pequeño grupo trató de llegar hasta el Palacio de la Moncloa, pero la Policía se lo impidió, lo que generó algunos momentos de tensión.

Cuando algunos manifestantes intentaron saltarse el cordón policial en torno a la sede de la Presidencia del Gobierno, la Policía Nacional cortó una autovía que sirve de acceso al complejo, después de lo cual los manifestantes han sido dispersados.

Sánchez "tiene miedo"

Alicia García, portavoz del Partido Popular en el Senado, afirmó que, en su opinión, Sánchez "tiene miedo", porque "sabe que el tiempo se le acaba", por mucho que quiera aferrarse al poder. Tanto ella como el presidente de Vox, Santiago Abascal, han acudido a la manifestación para pedir la dimisión de Sánchez por el "desastre" que, en su opinión, está provocando en España.

Sánchez ha salido en defensa de la figura de Zapatero y de su gestión al frente del Gobierno durante sus dos mandatos (2004-2011), después de que este martes se hiciera pública su imputación por tráfico de influencias en un caso que investiga la concesión de una ayuda estatal millonaria a la compañía aérea Plus Ultra.

La imputación de Zapatero cayó como un bombazo en la política española. Se trata de la primera vez desde la llegada de la democracia que un expresidente del Gobierno es citado a declarar en calidad de imputado. El exmandatario, por su parte, se manifestó ayer negando toda irregularidad.