El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán se ha atribuido el lanzamiento de "ataques precisos y concentrados con misiles" contra las bases de EE.UU. en Kuwait.
En un comunicado divulgado por medios iraníes, la organización militar insiste que los ataques se lanzaron "en respuesta a la insolencia y agresión manifiesta" cometida por las fuerzas estadounidenses al atacar la soberanía nacional en la isla de Qeshm.
Los ataques de represalia, reza el anuncio, resultaron en la "destrucción exitosa de los objetivos y el incendio de las fortificaciones de los agresores".
En la confirmación de su respuesta inicial, el CGRI "lanza una severa y contundente advertencia al Gobierno de Estados Unidos, a la cabeza del imperialismo mundial, y a cualquiera que permita el uso de su tierra o espacio aéreo para iniciar una agresión contra Irán".
"Cualquier nueva locura, otra agresión o movimiento que toque siquiera una pulgada de nuestras fronteras y soberanía será enfrentado con una respuesta estremecedora, aplastante y decisiva que irá más allá de las reglas y límites habituales", se subraya en el comunicado.
"Nuestras valientes fuerzas no dudarán en convertir todas las bases de los agresores y sus intereses en la región en cenizas", añade el CGRI, recalcando que "el tiempo de 'golpear y huir' ha terminado", de tal forma que "las fuerzas opresoras deben aceptar las graves consecuencias de su ignorancia y aventuras imprudentes".
Por su parte, el Mando Central de EE.UU. (CENTCOM) ha desmentido los éxitos militares de Irán, precisando que sus fuerzas "derribaron con éxito varios misiles balísticos y drones iraníes y llevaron a cabo ataques en legítima defensa en la isla de Qeshm, en respuesta a los intentos de ataque de Irán en todo Oriente Medio, el 2 de junio".