El fantasma de un nuevo frente: ¿por qué Zelenski insiste en el 'peligro bielorruso'?

Pese a la ausencia de indicios de actividad militar en la frontera bielorruso-ucraniana, Vladímir Zelenski lleva semanas hablando de una supuesta amenaza procedente del país vecino.

Por primera vez en mucho tiempo, Bielorrusia vuelve a estar en el centro de los debates en torno al conflicto ucraniano. A pesar de la ausencia de cualquier indicio de actividad militar en la frontera entre Bielorrusia y Ucrania, Vladímir Zelenski ha estado alimentando cada vez más en las últimas semanas el tema de una supuesta amenaza procedente de Minsk.

El presidente de Bielorrusia, Alexánder Lukashenko, rechaza categóricamente tales declaraciones.

Según expertos, no se trata tanto de un peligro militar, sino de un instrumento político dirigido tanto a los aliados occidentales de Kiev como a la audiencia ucraniana.

¿Qué está pasando?

Ya a mediados de abril, Zelenski declaró que Moscú intentaba supuestamente involucrar a Bielorrusia en un conflicto contra Ucrania.

Minsk reaccionó de inmediato. Lukashenko subrayó que Bielorrusia solo entraría en combate en caso de una agresión directa contra su propio territorio. 

"Solo nos veremos involucrados en un caso: si se comete una agresión contra nuestro territorio. Y entonces no nos veremos involucrados (como ya oyeron del presidente de Rusia [Vladímir Putin]): defenderemos nuestra patria juntos, desde Brest hasta Vladivostok, donde se encuentran ambos países", aseveró.

Por lo tanto, con respecto al involucramiento de Bielorrusia en un conflicto, incluyendo el ucraniano, insitió en que "solo ocurrirá si la agreden". "No hay necesidad de ello [involucrarse] ni civil ni militarmente", precisó.

También le propuso a Zelenski reunirse. "Si [Zelenski] quiere hablar de algo, pedir consejo o cualquier otra cosa, que lo haga. Estamos abiertos a ello. Estoy dispuesto a reunirme con él donde sea —en Ucrania o Bielorrusia— y hablar de los problemas de las relaciones bielorruso-ucranianas. Y quizás incluso de las perspectivas. Por alguna razón, tenemos mucho de qué hablar con los estadounidenses, alemanes, polacos, lituanos y letones, pero nada con Ucrania", concluyó Lukashenko. 

Sin embargo, en Kiev no se detuvieron ahí. El comandante de las Fuerzas de Sistemas No Tripulados del Ejército de Ucrania, Robert Brodi, declaró que Kiev había identificado supuestamente "500 objetivos en Bielorrusia" para lanzar ataques en caso de un ataque desde el país vecino.

"Quizás hayan identificado 500 objetivos. Nosotros tenemos un objetivo muy importante con coordenadas precisas y muy cerca de Bielorrusia. Ellos también lo entienden", comentó Lukashenko al respecto. 

¿Por qué insiste Zelenski en la 'amenaza bielorrusa'?

Las declaraciones de Zelenski han suscitado polémica entre los expertos sobre por qué está promoviendo el tema de un nuevo frente. Como señala el periodista y analista político Vitali Riumshin, en Kiev no pueden dejar de comprender que un ataque contra Bielorrusia abriría otro frente de miles de kilómetros.

"Creo que los intentos de agudizar el 'problema bielorruso' tienen, después de todo, un trasfondo político y no militar. Es simbólico que Zelenski haya pasado al ataque precisamente en el momento en que las relaciones entre Bielorrusia y EE.UU. comenzaron a calentar. En vísperas de la escalada, en marzo, Washington suavizó las sanciones contra Minsk. Estados Unidos anunció su deseo de reanudar el funcionamiento de la Embajada en el país; incluso se habló de una posible visita de Lukashenko a Estados Unidos para reunirse con Trump", señala el experto.

El analista señala que Zelenski teme que el líder bielorruso cautive al presidente de Estados Unidos y lo obligue a presionar a Kiev para que ponga fin al conflicto.

"De ahí los insistentes intentos de presentar a Minsk como una amenaza: hay que frustrar, por las buenas o por las malas, el acercamiento entre Estados Unidos y Bielorrusia", añadió.

Intento de desviar la atención del escándalo de corrupción

La retórica del líder del régimen de Kiev también tiene motivaciones de política interna. "Desde finales de abril, el lazo del escándalo de corrupción se aprieta cada vez más alrededor de Zelenski. El resultado de las nuevas publicaciones de las 'grabaciones de Mindich' fue la acusación oficial contra el colaborador más cercano de Zelenski, Andréi Yermak", señala el experto.

Todo sobre el megaescándalo de corrupción en Ucrania, en este artículo 

La movilización de la sociedad

Por su parte, el analista Serguéi Mirkin se centra en la movilización como uno de los problemas que explicarían esa retórica del líder del régimen de Kiev.

Según el periodista, en Ucrania se discute cada vez con más insistencia la necesidad de bajar la edad de reclutamiento a los 20 años porque las FF.AA. necesitan más efectivos con urgencia. Sin embargo, recuerda que "incluso los sociólogos ucranianos reconocen que la movilización es, como mínimo, impopular entre los habitantes de Ucrania". 

"La 'amenaza bielorrusa' podría convertirse en un elemento importante de la próxima campaña informativa para explicar a la población que es necesario reducir la edad de movilización: 'Antes solo nos enfrentábamos   a Rusia, pero pronto Bielorrusia también nos atacará'", indica. 

Aunque el analista duda de que ese mensaje tenga un efecto real entre los ucranianos, admite que los propagandistas de Zelenski necesitan cualquier argumento para intentar "vender" también esa supuesta 'amenaza bielorrusa'.