Una 'invasión' tóxica se propaga por Berlín

Autoridades han cerrado varios espacios públicos para evitar riesgos a la población.

La peligrosa oruga procesionaria del roble avanza con rapidez por toda Berlín (Alemania), informan medios locales este domingo.

La plaga se concentra especialmente en parques, zonas verdes y áreas deportivas cercanas a bosques. Las autoridades han cerrado varios espacios públicos para evitar riesgos a la población.

El año pasado se detectaron más de 5.000 robles infestados con este animal. En junio, las orugas desarrollan pelos urticantes con una toxina que provoca irritaciones en la piel, picor, problemas respiratorios y reacciones alérgicas. 

Expertos recomiendan evitar el contacto directo con las orugas o sus nidos, ya que los pelos urticantes pueden permanecer en el aire y en el suelo incluso después de que las larvas hayan desaparecido. Las personas con piel sensible o problemas respiratorios son las más vulnerables y deben consultar a un médico ante cualquier síntoma.

Las autoridades locales continúan con monitoreos y trabajos de control, como la aspiración profesional de nidos, para mitigar la expansión de esta plaga que afecta tanto la salud humana como el follaje de los robles en áreas urbanas.