Al menos una persona ha muerto y cuarto han resultado heridas por el terremoto que sacudió la mañana de este lunes el sur de las Filipinas, según la Policía local, informa AFP.
El sismo de magnitud 7,8 tuvo una profundidad de 35 kilómetros y su epicentro se localizó a unos 20 kilometros al sur de la isla de Mindanao, informa el Servicio Geológico de Estados Unidos.
El Sistema de Alerta de Tsunamis de EE.UU., que calculó en un primer momento en 8,2 la magnitud del sismo, al tiempo que advirtió de la amenaza de tsunami para las costas de Filipinas, Indonesia, Palaos, Estados Federados de Micronesia, Taiwán y Papúa Nueva Guinea.
El Instituto Filipino de Volcanología y Sismología establece que el sismo fue de magnitud 7 y tuvo 10 kilometros de profundidad.
"Según la base de datos local de escenarios de tsunami, se prevé que las olas alcancen una altura superior a un metro por encima del nivel normal de las mareas, pudiendo llegar a ser aún más altas en bahías cerradas y estrechos", advierte el organismo.
Tras el terremoto, se registraron varias réplicas de menor magnitud en la misma zona.
Tras el fenómeno telúrico, el presidente filipino Ferdinand Marco se dirigió a la población con un comunicado.
"Esta mañana se ha producido un fuerte terremoto frente a la costa de Sarangani, y actualmente hay una alerta de tsunami vigente en varias provincias costeras de Mindanao. He ordenado a todos los organismos gubernamentales pertinentes que actúen de inmediato", reza el documento.
En particular, la Oficina de Defensa Civil y el Consejo Nacional de Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMC) están "coordinando la respuesta y el monitoreo en todas las áreas afectadas por la alerta de tsunami".
El Departamento de Bienestar Social y Desarrollo (DSWD) ha recibido instrucciones para movilizar "bienes de socorro y asegurar la operatividad de los centros de evacuación". Por su parte, el Departamento de Obras Públicas y Carreteras (DPWH) está preparada para "evaluar daños en infraestructuras y despejar rutas para operaciones de rescate y auxilio".
La Autoridad de Aviación Civil de Filipinas anunció este lunes la suspensión temporal de las operaciones en el aeropuerto General Santos, ubicado en la isla de Mindanao, debido a potenciales efectos del terremoto, informa la agencia de noticias gubernamental.
El regulador declaró que "actualmente se están realizando evaluaciones de las instalaciones, equipos y capacidades operativas de navegación aérea" con el objetivo de "garantizar la seguridad e integridad continuas de las operaciones aeroportuarias".
Filipinas es uno de los países más propensos a sufrir desastres naturales, terremotos y erupciones volcánicas, lo que se debe a su ubicación en el Anillo de Fuego del Pacífico, un arco de fallas sísmicas que rodea el océano.