La financiación externa para programas contra el VIH sufrió una caída del 23 % en 2025, el mayor descenso registrado hasta la fecha, informó ONUSIDA, el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida. La agencia advirtió que los recortes, sumados a un retroceso en materia de derechos humanos y a la falta crónica de inversión, configuran un "momento peligroso" que amenaza con revertir años de avances en la lucha contra el sida.
Entre 2024 y 2025, los programas de pruebas diagnósticas en entornos de alta carga disminuyeron un 22 %, mientras que la adhesión a la profilaxis preexposición cayó un 38 % en 62 países que reportaron a ONUSIDA. Por el momento, también se ha documentado un aumento de la criminalización de poblaciones marginadas, algo que no ocurría desde que la agencia comenzó a monitorear estas tendencias.