Diez edificios por cada disparo desde el Líbano: la propuesta extrema que divide al Gobierno israelí

El ministro de Finanzas de Israel vuelve a defender su polémica fórmula, una idea que Netanyahu ya había rechazado abiertamente en una reunión de seguridad.

El ministro de Finanzas de Israel, Bezalel Smotrich, reiteró este sábado que "la única manera" de impedir que el movimiento chiita libanés Hezbolá dañe el norte del país es aplicar una represalia contundente. "La única manera: por cada disparo hacia nuestro territorio caerán diez edificios en Dahiya. Esta misma noche", escribió en su cuenta de X.

Dahiya, un área residencial y comercial densamente poblada en el sur de Beirut, ha sido un objetivo constante de Israel por ser considerada el principal bastión de Hezbolá en la capital libanesa.

Anteriormente, Smotrich ya había propuesto esta misma medida, según informó entonces el portal Ynet. En aquella ocasión instó a derribar diez edificios en Dahiya por cada dron explosivo lanzado por Hezbolá. El ministro argumentó que esta política de represalias es la forma "más eficaz y rápida" de detener los ataques. Advirtió además que, si la ofensiva persiste, la respuesta no se limitaría a Beirut. "Si se acabaran los edificios en la capital, pasaríamos a Tiro, Sidón y Becá", declaró entonces.

No obstante, el primer ministro, Benjamín Netanyahu, se mostró en desacuerdo con esta propuesta. Durante una reunión de seguridad, cuestionó al ministro al preguntar: "¿Qué propone? ¿Que cada vez que aparezca un dron derribemos diez edificios? ¿Y cuando aparezca un dron en Gaza, derribemos diez edificios en Gaza?". Netanyahu esperaba debatir medidas defensivas contra los drones, en tanto que Smotrich abogaba por acciones más drásticas, lo que provocó una disputa entre ambos funcionarios.