La principal herramienta para combatir el brote de gusano barrenador del Nuevo Mundo no comenzará a operar a plena capacidad hasta noviembre de 2027, informa Bloomberg citando a autoridades estadounidenses.
Se trata de una planta en Texas para criar y liberar moscas estériles, el arma estratégica contra la plaga. Estas moscas se aparean con las hembras silvestres y generan huevos infértiles, lo que reduce drásticamente la población del insecto. El gusano barrenador —larva que infesta heridas de animales de sangre caliente— llegó a Estados Unidos a principios de junio, tras avanzar por México, y ya afecta a seis reses en Texas.
El sector ganadero enfrenta esta amenaza en un momento especialmente crítico: la sequía y los altos costos de producción de ganado han reducido el inventario total de cabezas de ganado a su nivel más bajo en 75 años. Es el primer brote en ganado estadounidense en cinco décadas, tras uno anterior en Texas que fue erradicado precisamente con moscas estériles.
La secretaria de Agricultura de EE.UU., Brooke Rollins, señaló que se requerirán 200 millones de moscas adicionales para erradicar el brote.
Actualmente, el país dispone solo de una parte de la cantidad de moscas estériles necesarias. La planta de Panamá produce y libera 100 millones por semana, mientras que la de Metapa (México) duplicará su producción este verano. La nueva instalación texana alcanzará los 100 millones semanales a partir de 2027.


