La guerra de Israel y EE.UU. contra Irán duró poco más de 15 semanas, tras lanzarse el 28 de febrero pasado, dejando consecuencias más allá de la región.
El memorando de entendimiento firmado esta semana por Washington y Teherán abre un periodo de 60 días para negociaciones que facilitarían una resolución definitiva del conflicto. Mientras tanto, las partes afectadas contabilizan los considerables costos humanos y económicos que implicaron los combates. The New York Times recoge los datos principales.
Costos humanos
Aproximadamente 3.500 iraníes han muerto en la guerra, mientras Israel afirma que 26 ciudadanos perdieron la vida. Miles de personas en ambos países resultaron heridas.
Los ataques israelíes en el Líbano, que se reanudaron el 2 de marzo en el marco de una guerra más amplia en la región, dejaron 4.057 víctimas mortales y 12.121 heridos allí, según el Ministerio de Salud libanés.
Las Fuerzas Armadas de EE.UU. han confirmado la muerte de 13 de sus efectivos. Asimismo, durante el ataque estadounidense contra un buque comercial cerca de Omán, fallecieron tres marineros civiles indios.
Costos financieros
La economía de Irán, que ya se encontraba profundamente afectada antes de la guerra, viene sufriendo aún más ante el conflicto, con precios de alimentos y otros bienes básicos que se han disparado, reporta el medio.
La Media Luna Roja Iraní, la principal organización de ayuda humanitaria del país, registra una significante devastación, con cientos de escuelas e instalaciones de atención médica dañadas o destruidas por los ataques.
El costo de la guerra para los contribuyentes y consumidores estadounidenses asciende a al menos 132.000 millones de dólares, según estimaciones de Moody's Analytics. Esta cifra incluye el gasto militar, el aumento de los precios de la energía y las materias primas, así como las tasas de interés.
Los ciudadanos de EE.UU. han desembolsado aproximadamente 60.000 millones de dólares adicionales por la gasolina y el diésel desde el inicio del conflicto, debido al alza de los precios, de acuerdo con un Rastreador de Costos de Energía de la Guerra de Irán de la Universidad Brown. Esto representa unos 460 dólares extra por hogar, y la cifra sigue en aumento.
Se indica que cuando iniciaron los ataques contra Irán, el precio promedio de la gasolina en los surtidores era de 2,98 dólares por galón. No obstante, debido al cierre del estrecho de Ormuz, una importante ruta para el tránsito de petróleo a nivel mundial, los precios han subido regularmente y ahora han alcanzado los 4 dólares por galón.