Insólito caso: muere desangrado tras quedarse dormido sobre un cuchillo

En un principio, la Policía sospechó que Brown había sido atacado por un tercero. Sin embargo, concluyeron que la fatal lesión "probablemente fue autoinfligida de forma involuntaria".

Las autoridades británicas concluyeron este jueves que la muerte de Robert Brown, un hombre de 57 años hallado desangrado junto a un río en el condado de Northamptonshire en agosto del año pasado, se debió a un "accidente trágico". El dictamen de la investigación forense pone fin a un caso que inicialmente fue tratado como un asesinato, informaron medios locales.

En un principio, la Policía sospechó que Brown había sido atacado por un tercero. Sin embargo, tras interrogar a testigos, rastrear el río y detener a tres sospechosos que posteriormente fueron liberados, las autoridades descartaron el homicidio y archivaron la causa penal en febrero, concluyendo que la fatal lesión "probablemente fue autoinfligida de forma involuntaria". La jueza forense Anne Pember reanudó la investigación este 25 de junio y finalmente se llegó a la conclusión de muerte accidental.

Los peritajes forenses revelaron una inusual cadena de eventos. Según las pesquisas, el hombre se quedó profundamente dormido sobre su propia mochila, en cuyo interior guardaba un cuchillo de 13 centímetros de largo y unos dos de ancho. El peso de su cuerpo hizo que la hoja perforara el bolso, atravesara las tres capas de su chaqueta y le cortara el brazo. Aunque no se halló sangre en el arma —ya que se presume que la retiró instintivamente al sentir la punzada—, sí se encontraron fibras de su ropa y una alta concentración de su ADN.

La herida provocó una hemorragia letal que se vio severamente agravada por el estado de intoxicación etílica de la víctima. Brown padecía dependencia al alcohol, una condición que altera la capacidad de coagulación de la sangre y daña los vasos sanguíneos, haciéndolo más propenso a sufrir hemorragias agudas. El patólogo a cargo del caso determinó que este factor, sumado a una cardiopatía isquémica subyacente, fue determinante en el trágico desenlace.