El popular periodista conservador Tucker Carlson expresó su intención de contribuir a la creación de un tercer partido político en Estados Unidos, argumentando que está profundamente decepcionado con el sistema bipartidista que domina la política del país.
La demanda social de una nueva fuerza política en Estados Unidos sigue siendo elevada. Sin embargo, la gran incógnita es si un proyecto de este tipo será capaz de competir realmente con los dos grandes partidos tradicionales.
"Esto no es una democracia"
En una entrevista con Columbia Journalism Review, el reportero aseguró que quiere contribuir a formar una nueva fuerza política. "Voy a ayudar a crear un tercer partido. Debería haber un esfuerzo de buena fe para averiguar qué es lo que beneficia al país", afirmó.
Según dijo, EE.UU. ha dejado de ser una democracia.
"Esto no es una democracia. Se trata de un Estado unipartidista que se hace pasar por una democracia, y hay que acabar con él", expresó.
"Va a surgir un tercer partido, y voy a hacer todo lo que esté en mi mano para que eso suceda", señaló.
A su juicio, cuando se trata de la guerra y de las finanzas, y surgen preguntas relacionadas con de dónde sale el dinero, adónde va a parar y por qué muere gente, ambos partidos se muestran solidarios entre sí.
Actualmente, el bienestar de los estadounidenses que ganan menos de 60.000 dólares al año está empeorando, indicó. "Tu esperanza de vida ha disminuido y es probable que el futuro prometedor de tus hijos se haya esfumado. A nadie parece importarle", argumentó.
Cuando le preguntaron si sería candidato encabezando ese tercer partido, Carlson rechazó la idea. "No quiero", agregó.
¿Una tercera vía para EE.UU.?
La idea de crear una tercera formación alternativa al Partido Republicano y al Partido Demócrata mantiene, desde hace años, un respaldo significativo entre la sociedad estadounidense.
Una encuesta anual de Gallup realizada el año pasado reveló que el 62 % de los adultos en Estados Unidos considera que los dos principales partidos están haciendo un trabajo tan deficiente que el país necesita una tercera fuerza política. La cifra prácticamente iguala el máximo histórico del 63 % registrado en 2023.
Sin embargo, ese descontento no siempre se traduce en una disposición real a votar por candidatos independientes o de terceros partidos. En conjunto, el 55 % de los estadounidenses afirma que es muy o bastante probable que vote por un candidato independiente o de un tercer partido en unas elecciones presidenciales, legislativas o para gobernador. No obstante, solo el 15 % asegura que es muy probable que lo haga.
Aunque en Estados Unidos existen más de 200 partidos políticos, únicamente 55 están habilitados para participar en los procesos electorales. En la práctica, casi ninguno de ellos dispone de los recursos financieros, organizativos y mediáticos necesarios para competir con las dos principales formaciones del país.
Creciente descontento social
En un contexto marcado por el aumento del descontento con la labor de demócratas y republicanos, cada vez más figuras públicas y políticas plantean la necesidad de fundar nuevos proyectos políticos. En 2025, por ejemplo, Elon Musk anunció la creación del Partido América, con el objetivo de "devolver la libertad" al pueblo estadounidense.
Como apunta The New York Times, la iniciativa de Tucker Carlson surge en un contexto de tensiones internas en ambas formaciones: dentro del Partido Demócrata, el ala más progresista gana visibilidad en medio del descontento de la base con la postura de la dirigencia sobre Israel tras el inicio de la guerra en Gaza, mientras que el Partido Republicano atraviesa divisiones relacionadas con la forma en que Donald Trump ha abordado el conflicto con Irán.
En este contexto, la excongresista Marjorie Taylor Greene también llegó a plantear la creación de una tercera fuerza después de romper con el Partido Republicano debido a su descontento por el escándalo relacionado con los archivos de Jeffrey Epstein y la política de Washington respecto a la República Islámica.
¿Qué perspectivas tiene la iniciativa de Carlson?
Los expertos consultados por RT coinciden en que, en las condiciones actuales, las posibilidades de que un proyecto de este tipo logre consolidarse son prácticamente nulas.
"Cualquier otra organización política está condenada a enfrentarse a interminables procedimientos burocráticos, por no hablar de que la legislación electoral varía de un estado a otro", aseveró en declaraciones a RT el especialista en política estadounidense y columnista del diario ruso Védomosti Román Románov. Según entiende, poco importa quién esté al frente de la iniciativa.
"Tucker Carlson no espera conseguir otra cosa que generar repercusión mediática y atraer audiencia adicional. Es demasiado inteligente como para intentar materializar sus ambiciones políticas —si es que las tiene— a través de un tercer partido", añadió Románov.
Una valoración similar expresó en conversación con RT Maxim Gabrielián, analista del Instituto de Economía y Estrategia Militar Mundial de la Escuela Superior de Economía de Moscú.
"Estados Unidos es un país donde todas las elecciones se rigen por el principio mayoritario de 'el ganador se lo lleva todo'. ¿Por qué es importante? Porque cuando existe un sistema electoral mayoritario, suele haber un candidato claramente favorito y, si el segundo aspirante no reúne suficientes apoyos para imponerse, a los demás les resulta más fácil respaldarlo que mantener una candidatura alternativa", explicó Gabrielián.
El especialista también puso en duda que un eventual tercer partido tenga hoy posibilidades reales de atraer a una parte significativa del electorado republicano.
"Los desacuerdos entre Tucker Carlson, Marjorie Taylor Greene y Thomas Massie giran, en última instancia, en torno a la figura de Donald Trump. Ahí reside la paradoja del actual Partido Republicano. Siempre ha sido un partido muy personalista y hoy lo es más que nunca, porque gira alrededor de Trump. Eso, por un lado, moviliza al electorado. Pero, por otro, la aparición de un nuevo dirigente enfrentado con Trump difícilmente logre atraer a un número importante de votantes republicanos", manifestó.
A pesar de que una parte importante de la sociedad estadounidense reclama la aparición de una nueva fuerza política, el sistema bipartidista sigue mostrando una notable capacidad de resistencia, considera Román Románov.
"El sistema bipartidista en Estados Unidos lleva mucho tiempo siendo objeto de críticas. Y Carlson, por su peso mediático y su influencia, es uno de sus críticos más visibles. Sin embargo, no existen indicios reales de una crisis del sistema que permitan hablar de un posible colapso", concluyó.