Microsoft anunció el recorte de unos 4.800 puestos de trabajo, equivalentes al 2,1 % de su plantilla, como parte de una reestructuración de sus áreas comerciales y de Xbox. La medida se produce después de que, a comienzos de julio, trascendiera que la compañía preparaba una reducción mayor, de alrededor del 2,5 % de su plantilla, equivalente a unos 5.500 empleados.
En un memorando interno, la directora de Recursos Humanos, Amy Coleman, aseguró que los puestos eliminados "no están siendo reemplazados por IA", aunque admitió que esta tecnología "está cambiando la forma en que se realiza el trabajo". La empresa enfrenta presión por el alto costo de sus inversiones en inteligencia artificial y por la caída de sus acciones, que habían perdido cerca del 23 % en la primera mitad del año.
