Evacuados de Konstantínovka, liberada por Rusia, recuerdan crímenes de las FF.AA. ucranianas

Las tropas ucranianas perpetraron bombardeos "sin tregua" y colocaron sus puntos de tiro justo en zonas residenciales, cuentan testigos.

Los centros de alojamiento temporal en la ciudad de Górlovka, en la República Popular de Donetsk, reciben cada día más refugiados. Los últimos en llegar son residentes de la ciudad de Konstantínovka, que recientemente fue liberada por las tropas rusas. 

Qué se sabe de Konstantínovka, la urbe estratégica liberada por el Ejército ruso en Donbass 

La liberación de Konstantínovka ha sido un paso histórico: durante mucho tiempo, esta localidad fue una de las zonas más fortificadas del régimen de Kiev. Los ciudadanos que vivieron allí pasaron por un infierno real y fueron testigos de los crímenes de las fuerzas ucranianas.

Una de las evacuadas, Olga, contó a RT que las tropas ucranianas bombardearon a los habitantes de la ciudad sin parar. "Cuando llegaron, dijeron: 'Váyanse o escóndanse en el sótano, ya que se avecina una operación'. Yo pregunté: '¿Qué operación?'. 'Una'. Pero supimos qué era esa operación al cabo de varios días. Nos bombardearon sin tregua, de noche y de día", aseveró.

Pero lo más aterrador fue que los militares ucranianos colocaron sus puntos de tiro justo en zonas residenciales, sin importarles la vida de los civiles. Así, los combatientes ucranianos instalaron un cañón móvil detrás de los garajes, hacia la zona del patio, del edificio donde vivía otra refugiada, Raísa Príshenko.

Para siempre en la memoria 

Vladislav Panuarev, quien también fue evacuado, relató a RT que las tropas ucranianas irrumpían en cualquier casa y se llevaban todo lo que querían. No osbtante, cuando el Ejército ruso los detectó con un dron, la vida de los residentes comenzó a cambiar para mejor. "Salimos y nuestro patio, no sé, la sensación era como de, no sé, todo estaba arrasado, simplemente destruido, no sé hasta qué punto hay que ser inhumano", compartió.

La hija de Vladislav, la pequeña Sonia, padece leucemia. Mientras la familia se escondía de los ucranianos, su estado empeoraba. Ahora, ya está a salvo. Pero los momentos de terror vividos parecen no borrarse de la memoria de la niña. "Hubo un incendio, nuestro techo ardía, no sé por qué. Yo estaba en el sótano con mi abuela. Había muchísimo humo y mi mamá me llamó para que yo subiera. Cuando estábamos arriba había un dron, creo que era un dron, y una mina explotó justo en medio y yo quedé completamente aturdida. Pero mi papá me sacó y corrió a la cocina. Tuvimos algunas heridas. La abuela más bien tenía varias en la espalda", detalló. 

Lugar para esperanza 

Los evacuados de Konstantínovka recuerdan bien los momentos de horror que vivieron. Pero también el instante en el que aparecieron soldados rusos que les tendieron una mano de apoyo. 

Hay puntos de alojamiento temporal abiertos en toda la República Popular de Donetsk. Allí, las personas reciben todo lo necesario: comida, vivienda, medicamentos y asistencia legal.

Estas son historias sobre el dolor y el hecho de que incluso en las circunstancias más oscuras queda un lugar para la humanidad y la esperanza.