Lo más importante era mantener a toda la tripulación con vida, para que regresaran a casa sanos y salvos; así veía su tarea clave el entonces jefe de un pelotón ruso de tanquistas, Rustam Jasánov, cuando le ordenaron en 2024 trazar un sendero para las unidades de asalto en un campo minado.
El Ministerio de Defensa ruso ha compartido este jueves el testimonio del protagonista de una proeza que rompió las defensas de Ucrania en un tramo y contribuyó a la liberación de la República Popular de Donetsk.
El ahora capitán de guardia, subjefe de un batallón de tanques y Héroe de Rusia, originario de la provincia rusa de Novosibirsk, dijo que sus dos compañeros no eran militares profesionales cuando se unieron a las filas en 2022. Sin embargo, los tres pudieron cumplir juntos la difícil misión. "Éramos un todo", dijo.
La condecoración de la Medalla de Oro que recibió es un logro también de los otros dos tripulantes, fue el argumento que presentó al ministro de Defensa, Andréi Beloúsov.
"De hecho, él estuvo de acuerdo conmigo", recordó Jasánov después de persuadirlo de que condecoraran también a sus "hermanos" como héroes.
El Ejército ruso estaba combatiendo en marzo de 2024 por una importante colina cerca del poblado Vesióloye, en el distrito de Artiom, donde el enemigo se había asentado. Los accesos estaban minados, se encontraban bajo el fuego constante y el personal de ataque no podía cruzar esta vía, mientras que una columna de blindados habría atraído una atención excesiva. Ante esta situación, se decidió avanzar con un solo carro de combate T-80BV, equipado con una barredora de minas a ruedas.
Pese a las múltiples explosiones de minas antipersona, el tanque subió la colina a toda velocidad. Los tripulantes abatieron a al menos 15 efectivos ucranianos, destruyeron dos ametralladoras y un blindado para luego volver y dar paso a los vehículos de desembarco, que continuaron la ofensiva.

