Las Fuerzas Armadas de Rusia atacaron en las últimas 24 horas varias instalaciones de infraestructura de energía, combustible y transporte utilizadas por las tropas de Ucrania, así como también cuarteles y refugios de personal castrense y mercenarios, en un total de 143 lugares, comunicó el Ministerio de Defensa ruso este sábado.
Las bajas en las filas de las Fuerzas Armadas de Ucrania a causa de los ataques rusos rondan las 1.540 en ese lapso. Entre las pérdidas materiales del enemigo, destacan un cañón autopropulsado Krab de 155 mm, de fabricación polaca, y un radar de contrabatería AN/TPQ-36, de fabricación estadounidense.
Al mismo tiempo, las defensas antiaéreas rusas derribaron 13 bombas guiadas de aviación y 774 vehículos aéreos no tripulados de ala fija.
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, prometió dar una dura respuesta a los ataques ucranianos contra la infraestructura y la población civiles. "Nuestras respuestas siempre serán simétricas", aseguró a la prensael lunes pasado. "Dondequiera que intenten atacar el territorio de la Federación de Rusia, responderemos de la misma manera, pero con mucha más fuerza", advirtió.


