El jefe del Gobierno de la provincia canadiense de Ontario, Douglas Ford, rechazó el sábado las críticas del presidente de EE.UU., Donald Trump, y de algunos congresistas sobre los esfuerzos canadienses para detener la propagación de incendios forestales. En su opinión, son "absolutamente inaceptables".
La retórica de la Administración estadounidense y los congresistas es "una vergüenza", expresó. Además, señaló que "tienen muy poca memoria" porque Canadá envió aviones cisterna con todo el equipo necesario a California cuando la azotaban incendios el año pasado, además de mandar electricistas a Carolina del Norte, Carolina del Sur y a Georgia para ayudar en condiciones semejantes. "Eso es lo que hacen los vecinos", insistió, sugiriendo no empezar "a amenazar y criticar" porque "un día les tocará a ustedes".
Ford aseguró que sus subordinados están "intentando superar esta situación" y tienen suficientes recursos para ello.
Trump propuso el 17 de julio imponer más aranceles contra Canadá por la supuesta inacción ante los inmensos incendios forestales, cuyo humo se había extendido a gran parte de EE.UU. "Se trata de una negligencia deliberada, que se está convirtiendo en un fenómeno anual y le cuesta a Estados Unidos miles de millones de dólares", criticó en su red Truth Social.
El mandatario estadounidense acusó a las autoridades del país vecino de "no mantener adecuadamente sus bosques y la maleza que hay en ellos, lo que provoca que EE.UU. se vea invadido innecesariamente por aire sucio, contaminado y nocivo para la salud".
Por su parte, el senador republicano Bernie Moreno prometió presentar la semana que viene un proyecto de ley para sancionar a Canadá por los incendios y arremetió contra "los funcionarios responsables del Gobierno canadiense por esta atrocidad", que se está manifestando en una neblina sobre varios territorios del norte estadounidense.
Ontario es la provincia de Canadá más afectada por las llamas hoy en día, que registra decenas de focos de incendios forestales.


