El presidente de Colombia, Gustavo Petro, anunció este lunes que devolverá tres objetos de gran valor simbólico e histórico que resguardaba la Casa de Nariño, sede del Ejecutivo, antes de culminar la presidencia, ante la posibilidad de que sean eliminados por la Administración entrante de Abelardo de la Espriella.
Durante su último discurso en la primera magistratura, realizado este 20 de julio, cuando se celebra el día de la Independencia de Colombia, el mandatario saliente adelantó que devolverá la espada del Libertador Simón Bolívar a la Quinta de Bolívar, un museo de estilo colonial ubicado en Bogotá, donde el héroe independentista venezolano convivió con Manuela Sáenz.
"La espada de Bolívar, en acto solemne, que hay que rescatar porque dijeron que la iban a quemar también, se llevará adonde nosotros la sacamos para que hiciera parte de una lucha por la democracia (…) la devolveré a la Casa de Bolívar, en Bogotá".
Petro recordó que el 7 de agosto de 2022, cuando asumió el Gobierno, mostró la espada y la enarboló desenfundada ante los colombianos. "Esa espada no se puede enfundar hasta que haya justicia en Colombia, y aún no hay justicia en Colombia".
Una sotana y un sombrero
Del mismo modo, dijo que la sotana del padre Camilo Torres Restrepo, uno de los fundadores del movimiento Teología de la Liberación, quien fue asesinado en combate mientras pertenecía a las filas del Ejército de Liberación Nacional (ELN), "se entrega al Museo Nacional, para que sea observada por los ojos del pueblo colombiano".
Previamente, Petro dio a la exsenadora María José Pizarro el sombrero que perteneció a su padre, el asesinado revolucionario colombiano Carlos Pizarro.
"He preferido, como presidente de la República, devolver este sombrero que le pertenece al pueblo y a la paz, a su hija, a su familia, que sé que lo guardarán hasta cuando la bandera de la libertad se ice en la casa de Nariño, en la República y en la patria colombiana".
Estas acciones las anunció luego de que su sucesor amenazara con quemar la sotana de Torres y el sombrero de Pizarro, a quienes llamó "bandidos".