El presidente de EE.UU., Donald Trump, se refirió este miércoles a las recientes tensiones e intercambios de fuego con Irán. Al destacar los movimientos en el mercado de valores, el mandatario restó importancia a los enfrentamientos actuales y decidió calificar este conflicto directamente como un pequeño enfrentamiento.
"Yo lo llamo una escaramuza. Esto se debe a la escaramuza que tenemos con la República Islámica de Irán", aseveró el mandatario durante un discurso público.
Trump justificó el uso del término argumentando la fuerte ofensiva que enfrenta el país. "Lo llamo así porque, déjenme decirles, están siendo golpeados tan duro y quieren llegar a un acuerdo", explicó.
A pesar de este presunto interés por iniciar nuevas negociaciones, descartó alcanzar una resolución tras asegurar que las autoridades iraníes todavía "no están listas para hacer un acuerdo".
Irán contradice a Trump
Hassan Ghashghavi, miembro del Comité de Seguridad Nacional del Parlamento iraní, aseguró en esta misma jornada que la afirmación de Trump sobre la presunta búsqueda de su país de reanudar las negociaciones con Washington es "completamente falsa" y solo pretende lograr una calma temporal de los mercados.
Ghashghavi instó al presidente estadounidense a buscar "mejores alternativas" para "liberarse del atolladero en el que se encuentra" y aseguró que "las mentiras repetitivas ya ni siquiera generan una calma temporal en los mercados".
Los futuros del petróleo Brent marcaron su nivel más alto desde junio. Se negociaron este miércoles a 92,24 dólares por barril, lo que representa un incremento del 1,35 % y el precio intradiario más alto desde el 11 de junio.
Conflicto intensificado
EE.UU. e Irán intercambian ataques militares desde hace varios días, en medio de una escalada que ha incluido bombardeos estadounidenses contra territorio iraní y represalias de Teherán contra bases de Washington en la región. El Comando Central de EE.UU. anunció, además, la reanudación del bloqueo naval de puertos iraníes.
El presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió que los ataques continuarán hasta degradar las capacidades militares iraníes y amenazó con destruir plantas eléctricas, puentes y objetivos energéticos si la República Islámica se niega a negociar.
Este miércoles Trump amenazó con bombardear un puente o una central eléctrica por cada ataque que la República Islámica realice contra un barco en el estrecho de Ormuz. Un día antes, el presidente había afirmado que su país ejecutaría ataques "con mucha fuerza" contra cualquier lugar donde Irán "esté siquiera pensando en armas nucleares".
Por su parte, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán respondió este miércoles con una advertencia propia. La institución militar aseguró que prepara una operación cuyas consecuencias Washington lamentará si persisten los ataques contra territorio iraní. Además, advirtió sobre una escalada regional en caso de que Estados Unidos cumpla sus amenazas. El CGRI afirmó que "no permitirán la exportación de una sola gota de petróleo" y anunciaron que las infraestructuras petroleras, gasísticas, eléctricas y económicas de la región serán objeto de ataques.