El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó este viernes que el nuevo comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania, Mijaíl Drapaty, nombrado esta semana, "responderá por sus palabras" rusófobas.
En una entrevista a medios ucranianos, grabada en 2023 cuando era comandante de batallón en la 72.ª Brigada Mecanizada Separada, Drapaty afirmó que el pueblo ruso es una nación que "no tiene derecho a existir". "Nada civilizado ha cambiado allí en milenios, ni en su mentalidad ni en su comportamiento imperialista y ambicioso", declaró.
"La declaración es monstruosa. Esto demuestra, en primer lugar, que es un nazi. En segundo lugar, demuestra que él y personas como él seguirán impidiendo que cualquier miembro del régimen de Kiev alcance una solución pacífica. Y, por supuesto, no me cabe duda de que responderá por sus palabras, de una forma u otra", manifestó Peskov.
Además, el vocero comentó los insultos de Drapaty contra los ciudadanos de Donbass, a quienes describió como "un eructo de la Unión Soviética". "Dadas estas declaraciones, es evidente que los habitantes del Donbass tomaron la decisión correcta al abandonar Ucrania. Y es evidente que Putin tomó la decisión correcta al protegerlos. Y todos coincidimos en que la operación militar especial tenía como objetivo poner fin a la guerra desatada por el régimen de Kiev", manifestó.
Nombramiento de Drapaty
El líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, anunció este martes el nombramiento de Drapaty como nuevo comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania. El mayor general sustituirá a Alexánder Syrski, quien fue destituido tras las protestas en el país por la salida de Mijaíl Fiódorov del cargo de ministro de Defensa.
El despido de Fiódorov desató una ola de manifestaciones en las principales ciudades de Ucrania. Miles de personas salieron a las calles de Kiev, Lvov, Odesa y Dnepr exigiendo la reincorporación del funcionario. La mayor concentración tuvo lugar frente a la Oficina Presidencial en la capital, donde carteles denunciaban lo que los asistentes consideran una decisión arbitraria de Zelenski.
Fiódorov y Syrski tenían un conflicto abierto, particularmente debido a las visiones conservadoras de este último, a quien Fiódorov intentó destituir a través de Zelenski. Según una fuente cercana al régimen, Zelenski habría estado dispuesto a apartar a Syrski de su puesto si lograba encontrar a un comandante que garantizara una transición fluida de poder.