Hallan un efecto inesperado del Viagra

El estudio consistió en investigar el efecto del sildenafil, componente clave de la 'pastilla azul'.

Un equipo de investigadores israelíes y estadounidenses ha descubierto que el sildenafil —componente activo del Viagra— podría frenar la propagación de la metástasis del cáncer a través de un mecanismo biológico, informa el Instituto Weizmann de Ciencias de Israel.

La investigación, publicada en la revista Cancer Research, encontró que el sildenafil limita la capacidad de las células cancerosas para utilizar el colesterol, un componente clave para que las células tumorales se desprendan y viajen a otros órganos. Así, al bloquear el acceso al colesterol, se dificulta la capacidad para formar metástasis. 

Los investigadores descubrieron que el sildenafil puede bloquear una enzima llamada fosfodiesterasa tipo 5 o PDE5, lo que aumenta los niveles de una molécula de señalización conocida como cGMP. Esta molécula se une a una proteína encargada de mover el colesterol en el interior celular, reduciendo así el colesterol disponible para las células cancerosas, que resultan ser especialmente vulnerables a esta reducción.

Además, el estudio observó que combinar el sildenafil con estatinas —fármacos ampliamente utilizados para reducir la producción de colesterol en el organismo— podría ser aún más efectivo para restringir la metástasis. Los autores explican que la combinación no solo limitaría el acceso de las células cancerosas al colesterol existente, sino también impediría que produzcan nuevo colesterol, potenciando el efecto antimetastásico.

El comunicado detalla que las conclusiones del estudio se apoyan en tres pilares: los modelos de cáncer en ratones, cultivos de células cancerosas de pacientes humanos y un análisis retrospectivo de 20 años de datos de salud de unos 5 millones de afiliados de Clalit Health Services, la organización de salud más grande del país hebreo. El análisis de los historiales médicos reveló una mejora significativa en la supervivencia de los pacientes con cáncer que tomaron sildenafil, especialmente cuando se combinó con estatinas.

"Más allá de su promesa terapéutica, nuestros hallazgos destacan que la biología del cáncer no está determinada solo por mutaciones en las células tumorales, sino también por el estado metabólico del paciente y por los medicamentos que ya está tomando para otras afecciones", resumió la investigadora principal, la profesora Ayelet Erez. "Nuestro estudio subraya la importancia de tratar a todo el paciente —no solo al cáncer— al adaptar la terapia más eficaz", concluyó.