En una entrevista con RT, la canciller de Colombia, Rosa Yolanda Villavicencio Mapy, ha abordado el tema de mercenarismo de los ciudadanos de su país, que acaban involucrados en diferentes conflictos en el mundo, muchos de ellos engañados.
Al ser preguntada sobre uno de los legados del Gobierno de Gustavo Petro para sus sucesores, Villavicencio enfatizó que la Administración saliente "se hizo eco del anhelo del pueblo colombiano de vivir en paz". "Llevamos más de 70 años en conflictos armados, en violencia política", afirmó.
En este contexto, la jefa de la diplomacia colombiana indicó que el Gobierno Petro "llegó a los territorios, llevó prosperidad, llevó bienestar". "En ese camino nos encontramos con temas como el mercenarismo, por eso propusimos una ley contra eso para que haya la posibilidad de que rápidamente se reglamente el mercenarismo como un delito", señaló, refiriéndose a la ley aprobada en diciembre del año pasado que proscribe el mercenarismo.
Así, Rosa Yolanda Villavicencio indicó que en Colombia hay empresas internacionales que promueven ese tipo de reclutamiento para llevar jóvenes a las zonas de hostilidades, y un ejemplo muy concreto es el conflicto de Ucrania. "Nosotros siempre nos opusimos y siempre hablamos de la necesidad de que dialogaran y llegaran a acuerdos, porque es una guerra convencional que no se va a ganar, sino porque haya la decisión política de la comunidad internacional o de los mismos países de sentarse a resolverlo", aseveró.
La canciller colombiana comentó que corresponde al nuevo Gobierno del presidente electo, Abelardo de la Espriella, reglamentar la ley e incorporar el mercenarismo como un delito "para que pueda perseguirse a las empresas y que salgan de nuestro país las empresas que captan para jóvenes y hombres para el mercenarismo".
"Engaños que hay"
Hablando sobre la cifra de colombianos que participan en diferentes conflictos en el mundo, la jefa diplomática reconoció que es muy difícil establecer un número exacto, ya que las familias no quieren dar esos datos en público y, cuando su pariente desaparece en la zona de hostilidades, lo dan por desaparecido.
"Nosotros tenemos una denuncia de desaparecidos en torno a 700 personas y conocemos también que hay cerca de 300 personas que han muerto allí. En algunos casos los cadáveres han podido ser rescatados, pero no es fácil la repatriación de un cuerpo, porque todos los países tienen sus normas y, cuando alguien muere de forma violenta, hay que hacer investigaciones y eso lleva su tiempo", explicó.
Además, Villavicencio añadió que ella entiende la angustia de las familias por recuperar los restos o porque se haga la búsqueda de esas personas desaparecidas, pero sostuvo que, ante todo, hay que trabajar en la prevención de tales situaciones. Indicó también que, desafortunadamente, a veces no siempre son familias vulnerables las que buscan en ese dinero.
"Hemos hecho muchos esfuerzos desde el Ministerio de Defensa, de la Cancillería, para llevar una información a las familias que puedan estar en situación de ser captadas sus hijos, o sus sobrinos, o sus familiares, y que conozcan los peligros que encarna ir a una guerra, ser reclutados, los engaños que hay", declaró.
En este sentido, la canciller aseguró que el Gobierno de Petro luchará hasta el último momento por el mantenimiento de la paz, para que estos procesos "se consoliden en territorio" y "se pase de estas economías ilícitas a economías lícitas en donde los jóvenes puedan tener otras oportunidades y no busquen una salida que parece fácil".
Acompañamiento de la Cancillería
Asimismo, Rosa Yolanda Villavicencio comentó cómo operaba el Ministerio de Exteriores ante este problema. Precisó que el organismo diplomático mantenía contactos a través de los servicios consulares y de un grupo interno de atención que tiene que ver principalmente con personas detenidas en diferentes lugares del mundo y con el mercenarismo.
"Se establece un diálogo diplomático con estos países para que, primero, sepan que estamos al tanto, que estamos haciendo el seguimiento, que nos preocupamos y nos ocupamos. Y claro que se han repatriado cuerpos, se han repatriado cenizas, se han establecido estos diálogos para solucionar estos asuntos tan complejos para las familias", detalló.
Agregó que la Administración de Petro continúa permanentemente en esta tarea: desde el Viceministerio de Asuntos Migratorios y Consulares. "Que le corresponde cualquier queja, que hay que atenderla inmediatamente y aquí también hacer todo el trabajo de información, de prevención, de pedagogía en la zona donde detectamos que hay la captación de personas y de jóvenes para estos ejércitos", subrayó.
Mercenarios en filas ucranianas
- De los combatientes extranjeros que luchan en las filas del Ejército ucraniano, los colombianos figuran entre los grupos con más presencia y, por consiguiente, con más bajas. Según distintas estimaciones, desde 2022 el número de mercenarios procedentes de esa nación suramericana oscila entre 2.000 y 7.000.
- Estas cifras son imposibles de verificar, ya que no hay estadísticas oficiales disponibles sobre la presencia de combatientes extranjeros en Ucrania, si bien en noviembre de 2024 la Cancillería colombiana hablaba de al menos 300 connacionales caídos en las hostilidades, mientras que en abril de este año reportó 438 "desaparecidos en combate".
- El presidente de Colombia, Gustavo Petro, que ha condenado en múltiples ocasiones que soldados de su país se involucren en conflictos ajenos. Denunció que "los ucranianos tratan a los colombianos como raza inferior" y que los mercenarios son llevados al país como "carne de cañón". En diciembre, hizo un llamado al líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, para que libere a los colombianos "engañados" que "parecen estar secuestrados en Ucrania".
- A principios de diciembre, el Congreso colombiano aprobó una ley que proscribe el mercenarismo. Petro, por su parte, reafirmó que el Estado no tiene que financiar el entrenamiento de personal militar que luego se pone al servicio de narcotraficantes o se incorpora a guerras en el extranjero.
- Mientras, en Rusia, se llevan a cabo procedimientos judiciales en contra de mercenarios de distintos países que combaten del lado de Kiev, entre los que se encuentran colombianos, varios de los cuales ya han sido sentenciados.