La Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) admitió haber cometido "errores" en su plan de crear la FIFA Forward Enterprise (FFE), una subsidiaria concebida para gestionar los derechos comerciales del Mundial.
- Durante su reunión directiva en Rabat (Marruecos), el organismo ofreció una disculpa formal a sus federaciones. Asumió el compromiso de "garantizar que no vuelvan a producirse" esos errores y prometió presentar un informe exhaustivo en su próximo consejo.
- Los directivos coincidieron en que "se debería haber actuado de manera diferente" para evitar divisiones.
- La propuesta de privatización fue definitivamente desechada, pero la institución defendió que, pese a los errores, "se respetó plenamente el marco normativo" y advirtió que no tolerará ataques contra su integridad.
- Finalmente, el secretario general y los miembros de la junta directiva reafirmaron su "pleno apoyo" al presidente de la FIFA, Gianni Infantino.
La rebelión para destituir a Gianni Infantino
- El controvertido plan puso Infantino en el ojo del huracán. La iniciativa provocó el rechazo absoluto de la UEFA, que amenazó con boicotear las competiciones globales, y desató una creciente ola de exigencias de renuncia.
- Entre sus detractores figura el exfutbolista portugués Luís Figo, quien tildó de "egoísta" el comportamiento del dirigente y reclamó su salida inmediata.
- La crisis incluso alcanzó la esfera política: el primer ministro de Canadá, Mark Carney, declaró haber perdido la confianza en Infantino por su manejo de la situación.
- En este tenso escenario, el periodista francés Romain Molina vaticinó la inminente caída del directivo: "La paranoia está en su punto máximo, al igual que las intrigas políticas. Infantino ha perdido el control de la FIFA y pronto perderá su trabajo".
Acusaciones y pactos de cara a la reelección
- Con su liderazgo visiblemente debilitado, Infantino intenta recuperar el respaldo perdido de cara al Congreso de la FIFA de marzo de 2027, donde buscará un nuevo mandato.
- En este contexto de urgencia, versiones periodísticas señalaron que el suizo habría ofrecido a Marruecos albergar la final del Mundial 2030 a cambio de apoyo político, una acusación que el máximo ente del fútbol desmintió de forma categórica.