Ángel Castro, el padre de Fidel, emigró de España a Cuba con anhelos de prosperidad y reconstruyó en la isla su vida desde cero. Difícilmente pudo imaginar entonces que su hijo acabaría convertido en una figura célebre en todo el mundo tras liderar la Revolución cubana.
Décadas más tarde, Fidel no olvidó esas raíces y honró la memoria de su progenitor al visitar en Láncara, Galicia, la casa donde nació y allí se acercó de primera mano a sus orígenes humildes.
En 2022, en este municipio de menos de 3.000 habitantes, se inauguró en la vivienda el Museo de Ángel Castro. Su mantenimiento está a cargo de Conchi Rodríguez, que deja todo a punto para que simpatizantes y turistas visiten el lugar.
"Esta casa [...] no solo es patrimonio del pueblo, de Galicia y de Cuba, sino de todo el mundo", declaró a RT.
Orígenes humildes que emocionaron a Fidel
A finales del siglo XIX, Ángel Castro abandonó su hogar en Láncara rumbo a Cuba. Casi un siglo después de la emigración de su padre, Fidel Castro regresó a la tierra de sus raíces. En 1992, aprovechó un viaje a España para visitar la casa.
"El momento más emotivo fue cuando entró en la casa, se quedó solo en la propiedad unos diez minutos. Vio la pobreza, la humildad de su padre, cómo vivía […] y le caían las lágrimas", relató Antonio Sobrado Carballo, presidente de la Asociación de Amistad y Solidaridad Láncara-Cuba.
Como miles de gallegos, Ángel partió desde estas aguas buscando un futuro mejor. Superó adversidades. Consiguió prosperar económicamente en Cuba. Sin embargo, lo que seguro no entraba en sus planes era tener una descendencia que cambió el futuro de la región latinoamericana.

