Con el deseo de que el pueblo de Colombia lo recuerde "hasta siempre" se despidió esta jornada el presidente saliente Gustavo Petro, antes de abandonar la Casa de Nariño, sede del Ejecutivo en esa nación suramericana.
"Lo que hicimos aquí fue en función del pueblo, en función de la nación, que no es más que cielo, tierra, mar y, sobre todo, pueblo: el pueblo colombiano. Espero que nos recuerden hasta siempre. Libertad y vida siempre, siempre y siempre. Gracias por haberme acompañado, soldados, por haberme cuidado. Creo que ustedes salen mejor que cuando yo entré. Así que, ¡viva Colombia libre!", sostuvo el dignatario antes de recibir, por última vez, los honores militares reservados al jefe del Estado.
Como comentario al video que recogió su intervención, dedicó unas palabras a sus contradictores: "Dijeron que me quedaría en la Casa de Nariño y que cerraría el Congreso de la República. Ahora dejo esa casa y quien ha cerrado el Congreso de la República es otro. No hay presidente para entregarle el mando", apuntó. Petro se negó a reconocer la victoria de su sucesor, Abelardo de la Espriella, y denunció sostenidamente que el evento electoral estuvo plagado de irregularidades.