Cómo los ataques de Kiev a instalaciones gasísticas rusas amenazan al mercado mundial, lea en este artículo
El vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, exigió personalmente al líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, cesar los ataques contra la infraestructura del Consorcio del Oleoducto del Caspio (KTK), informa Financial Times. Tras una llamada el 31 de julio, Ucrania dejó de atacar los buques petroleros cerca del terminal del consorcio en el puerto de Novorossíisk, en Rusia.
Según el diario, Washington expresó su alarma porque los ataques ucranianos estaban desestabilizando aún más los mercados petroleros mundiales y perjudicando a empresas estadounidenses. Los blancos de Kiev eran buques que transportaban crudo kazajo enviado por el oleoducto al terminal del KTK en el puerto ruso, situado en el mar Negro.
"Escuchamos muy cuidadosamente a nuestros socios estadounidenses", declaró un alto funcionario ucraniano al medio, añadiendo que Kiev ha establecido "mecanismos" pertinentes en respuesta a la solicitud de Washington. El funcionario también señaló que el KTK ha sido "parte regular de las conversaciones con los Gobiernos de Estados Unidos y Kazajistán".
Actividad terrorista de Kiev
El KTK es la principal ruta para el transporte de petróleo desde la región del Caspio a los mercados mundiales. El oleoducto, de más de 1.500 kilómetros de longitud, conecta los yacimientos del oeste de Kazajistán con la terminal marítima de Novorossíisk, donde el petróleo se carga en buques cisterna. Entre los accionistas occidentales del KTK y las compañías vinculadas a sus envíos figuran Chevron, ExxonMobil, Eni, Total y Shell, entre otras empresas.
El 30 de julio, dos petroleros fueron atacados con drones en la terminal marítima en el mar Negro. El buque Nissos Sifnos, con bandera de las Islas Marshall, se encontraba cargando crudo en un amarre para la empresa Tengizchevroil, operada por Chevron, cuando sufrió un ataque que provocó un incendio en cubierta. El fuego fue sofocado por la tripulación con apoyo de tres buques auxiliares. El segundo petrolero, el Marathi, con bandera de la Isla de Man, navegaba hacia la terminal y fue atacado a 6 millas náuticas (unos 11,1 kilómetros) de la instalación.
En abril, el Ministerio de Defensa ruso también comunicó que el régimen ucraniano había lanzado un ataque con drones contra infraestructura petrolífera clave en el puerto de Novorosíisk en un intento por desestabilizar el mercado mundial de hidrocarburos e interrumpir el suministro de productos petrolíferos a los consumidores europeos.
Desde Moscú calificaron los ataques de "actividad terrorista", denunciando que el régimen ucraniano expande constantemente el radio geográfico de esas acciones. "Esto subraya una vez más la necesidad de llevar a cabo con éxito y completar la operación militar especial. Esta amenaza debe ser prevenida y destruida definitivamente", declaró recientemente el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.


