La industria aeronáutica rusa avanza en el desarrollo de una nueva generación de aviones civiles basados en componentes y sistemas de producción nacional. El país ya comenzó las primeras entregas del prometedor Il-114-300, informó este miércoles el primer viceprimer ministro de Rusia, Denís Mantúrov.
"La creación de una flota de aviación civil moderna es fundamental. Actualmente, este programa está entrando en fase de implementación práctica", dijo el funcionario.
"Hemos comenzado las primeras entregas de los aviones Il-114-300. La producción en serie del Tu-214 modernizado está aumentando", agregó Mantúrov.
Mientras tanto, las pruebas y la certificación del MS-21 y del Superjet se encuentran en su etapa final. "Esta línea permitirá una planificación de rutas flexible de cualquier longitud y ampliará el servicio aéreo regional", destacó el viceprimer ministro.
Los nuevos aviones rusos: principales características
Se prevé que el Il-114-300 se convierta en el pilar de la aviación regional rusa, en reemplazo del veterano An-24 y de aeronaves extranjeras de características similares, como el ATR 72 (Francia e Italia) y el Bombardier Dash 8 (Canadá).
El Il-114-300 es un avión turbohélice y su incorporación busca reforzar las conexiones aéreas entre ciudades rusas. Por sus características, está destinado a operar en aeropuertos con una infraestructura más limitada y condiciones climáticas severas. Puede transportar hasta 68 pasajeros, alcanzar una velocidad de crucero de 450-500 km/h y cubrir hasta 1.400 kilómetros con la carga máxima de pasajeros. Su altura máxima de vuelo es de 7.600 metros.
El Tu-214, por su parte, es un avión de pasajeros de fuselaje estrecho destinado a rutas de distancias medias. Con una capacidad de hasta 210 pasajeros, puede volar a distancias de hasta 5.200 kilómetros.
El MS-21 pertenece a la categoría de aviones de pasajeros de medio alcance, mientras que el Superjet está orientado principalmente al transporte regional.