El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, respaldó la idea de celebrar una reunión entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el líder de la República Popular Democrática de Corea (RPDC), Kim Jong-un, y afirmó que "es muy importante que se reúnan".
"Los líderes tienen que verse cara a cara", declaró el diplomático en una entrevista con The Washington Post.
Es posible que Grossi busque así asegurar el respaldo de Washington en su candidatura como secretario general de las Naciones Unidas, cuya elección tendrá lugar este año, subraya el medio. Los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, entre los que se encuentra EE.UU., desempeñan un papel decisivo en este nombramiento.
Reconfiguración en Asia
Semanas atrás, Trump ordenó reducir los ejercicios militares estadounidenses con Corea del Sur, argumentando que desea mantener una buena relación con la RPDC y señalando la negativa de Seúl a apoyar a Washington en el conflicto contra Teherán.
Posteriormente, el mandatario estadounidense añadió que mantiene una relación muy buena con el líder norcoreano e insistió en la necesidad de reconsiderar la política militar de Washington en la península.
"Debido a mi excelente relación con Kim Jong-un, de Corea del Norte, no me complació el hecho de que Estados Unidos hubiera acordado, hace tiempo, participar en ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur. Estos ejercicios no solo son costosos, con gran parte de los gastos sufragados por Estados Unidos (¡como siempre!), sino que además envían una señal totalmente inapropiada y hostil a un país que, desde la presidencia de Donald J. Trump, se ha mostrado respetuoso y sin amenazas", escribió el inquilino de la Casa Blanca en Truth Social este martes.