Irán revela resultados de sus "200 días de resistencia"

Teherán mantiene el control sobre el estrecho de Ormuz, afirmó el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán.

El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) afirmó que el país mantiene el control sobre el estrecho de Ormuz y que está pasando de una postura meramente reactiva a una mayor iniciativa estratégica, informa IRNA citando un comunicado emitido el jueves.

El estrecho de Ormuz, la verdadera 'arma' de Irán

Según el documento, la Organización de Inteligencia del CGRI indicó que la "unidad del campo de batalla, las calles, la diplomacia y el servicio público" ha dado lugar a "200 días de resistencia" frente al plan de EE.UU. e Israel.

Mientras, la inteligencia estadounidense evaluó que Irán ha superado la etapa de salvaguardar su mera supervivencia, ha reforzado su resiliencia nacional y sus capacidades asimétricas, ha mantenido el control sobre el estrecho de Ormuz y está avanzando hacia una mayor iniciativa estratégica e influencia sobre el momento, el lugar y el costo de la guerra y la diplomacia, señala CGRI.

Además, el CGRI sostuvo que el enemigo ha reconocido el fracaso de su estrategia de "cambio de régimen mediante ataques militares" y que ahora está recurriendo a una combinación de ataques limitados, activación de focos de crisis, guerra psicológica, desestabilización de los mercados financieros y operaciones de seguridad.

Esta estrategia pretende trasladar a Irán "de la resistencia a la subordinación", hacer dependientes sus capacidades defensivas y convertir el enfoque revolucionario del país en uno pasivo, subrayó el organismo militar.

Asimismo, el comunicado añadió que se había identificado un proyecto del Mossad para establecer una estructura encubierta orientada a ejercer presión desde el interior del país persa.

Se detalla que, durante los últimos 60 días, Washington ha tratado de utilizar la guerra cognitiva y de inteligencia para socavar el papel del estrecho de Ormuz, limitar las capacidades del Frente de Resistencia, imponer un bloqueo naval y agravar el descontento, la polarización y las divisiones sociales mediante la explotación y amplificación de los problemas internos.

Por otra parte, la Organización de Inteligencia del CGRI describió el principal objetivo de estas medidas como "alterar la estabilidad y debilitar la resiliencia nacional de los iraníes" creando miedo e incertidumbre.

El fracaso en alcanzar los objetivos de la guerra contra Irán, junto con los acontecimientos dentro de EE.UU. —incluido el despido de más de 23 mandos militares y decenas de funcionarios políticos y de inteligencia, la caída del apoyo público al presidente Donald Trump y las limitaciones militares estadounidenses— ha reducido la capacidad de Washington para ejecutar sus planes contra Irán, argumentó.

Desde la institución señalaron que entre sus prioridades figuran el mantenimiento de una preparación militar constante, la neutralización de acciones que socaven la calma pública y la cohesión nacional, la prevención de operaciones de inteligencia hostiles y la lucha contra elementos "neo-Daesh" y redes terroristas.