En la ciudad británica de Portsmouth estallaron protestas este domingo tras la interceptación de un bote con unos 140 migrantes en el canal de la Mancha, informa Sky News con referencia a la policía de Hampshire. Cientos de personas se reunieron en la localidad costera para impedir que las autoridades trasladaran a los recién llegados hacia un centro de procesamiento, lo que derivó en tensiones y en el despliegue de agentes de seguridad en la zona afectada.
El bote neumático había partido de la región de Jobourg (Normandía, Francia) completando uno de los trayectos más largos registrados para este tipo de embarcaciones al avanzar hacia el oeste hasta Hampshire.
Dos barcos de la institución de salvamento RNLI interceptaron la embarcación en el canal de la Mancha y trasladaron a los ocupantes hasta el puerto de Portsmouth. El plan inicial de las fuerzas de seguridad consistía en trasladar a las personas en autobuses hacia el centro de gestión de Manston, en el condado de Kent.
No obstante, los manifestantes obstaculizaron el tránsito en la carretera para evitar el traslado. Ante esta situación, agentes de la policía equipados con escudos formaron una línea de protección alrededor de los vehículos de transporte de pasajeros. En una transmisión en vivo, el activista antiinmigración Daniel Thomas señaló que las vías públicas se encontraban totalmente bloqueadas y agregó que "nunca van a poder salir de aquí".
Por su parte, un portavoz del Gobierno condenó el comportamiento de los manifestantes al definirlo como intimidatorio y violento. El funcionario indicó que "el derecho a la protesta pacífica es fundamental para nuestra democracia, pero nunca debe cruzar la línea hacia el desorden" para respaldar la intervención policial. La policía de Hampshire emitió una orden de dispersión que permanecerá vigente hasta el lunes por la noche, mientras los agentes se mantienen en el área para prevenir disturbios.