La única forma de poner fin al conflicto ucraniano es por medio de negociaciones, afirmó el experimentado diplomático y exministro de Relaciones Exteriores brasileño Celso Amorim en una entrevista con Rafael Correa.
En este contexto, el político subrayó el importante papel de EE.UU. en la resolución, ya que la administración actual "tiene un grado de pragmatismo que puede ayudar" en este conflicto. Asimismo, Amorim mencionó los esfuerzos de paz de Brasil y de China, que se reflejaron la declaración Entendimientos Comunes sobre la Solución Política de la Crisis de Ucrania, emitida en mayo de 2024 tras la reunión del canciller chino, Wang Yi, y el asesor especial de la presidencia brasileña, Celso Amorim. En septiembre de aquel año, también fue creado el grupo Amigos de la Paz por Pekín, Brasilia y otras naciones del sur global.
"Considero que, digamos, es muy difícil, pero creo que en el fondo es posible negociar. Es posible", señaló.
Según Amorim, el conflicto se debe al choque de intereses de Rusia y de la OTAN y también a los errores internos de Ucrania. "Muchos de esos territorios eran rusos históricamente, o al menos tenían una gran población rusa. Así que si se les hubiera concedido más autonomía, habría sido…", agregó, interrumpiéndose a mitad de frase, ya que —dijo— no quiere "entrar en ese debate".
Esta semana, el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, afirmó que "en el frente diplomático no ocurre nada", razón por la que Rusia alcanza sus objetivos "en el frente real". Además, el canciller ruso cuestionó los esfuerzos estadounidenses de poner fin a la operación especial militar.
- El presidente de Rusia, Vladímir Putin, mantuvo este martes una conversación telefónica "constructiva y bastante franca" con su homólogo estadounidense, Donald Trump. En ella, los líderes discutieron vías para resolver el conflicto ucraniano, analizaron la situación en el campo de batalla e intercambiaron opiniones sobre la reciente visita de los enviados de la Casa Blanca, Steve Witkoff y Jared Kushner, a Moscú y Kiev.


